Arroz Mujeres Superv portadaHoy, parte del equipo de voluntarias de Cocinando Tu Futuro, hemos cocinado para el espacio comedor que abre en Sevilla la Asociación de Mujeres Supervivientes, los lunes y miércoles al mediodía, bajo el título de “Comer en Compañía”. Unas treinta personas –incluidos niños- se han sentado a esta mesa y degustado un rico y fresquito gazpacho y un arroz con jamón y verduras. Aquí no procede un photocall ni imágenes chulas para las redes sociales. La mayoría de los que se sientan en esta mesa tienen serios problemas en sus vidas. Pero este punto de encuentro les supone un fuerte apoyo material y moral.

Uno de los objetivos de este showcooking social es concienciar de la importancia de lo que comemos: su procedencia, su calidad y su frescura, así como el trabajo realizado por el cocinero o cocinera para su elaboración y mejor presentación servida en el plato. Se trata de valorar los alimentos. Y aquí viene nuestra explicación:

Gazpacho: con tomates maduros de Los Palacios, producto cercano y de temporada. Lleva también pimientos cornicabra de Conil, ajo castaño, cebolleta fresca, sal de salinas, vinagre de Jerez (poco) y aceite de oliva virgen extra (lo justo, sin pasarse). El gazpacho estaba delicioso.

Arroz Mujeres Superv mesasArroz con jamón: el arroz es genérico, sin marca elitista, de la variedad bomba, de buena calidad. Lleva un sofrito de cebolla, puerros, pimientos rojos, zanahorias y guisantes naturales. También se le añadió un buen vaso de tomate frito casero y nuestro. El jamón empleado ha sido ibérico de bellota, picado a pequeños trozos, que ya no sirven para corte, pero que dan un sabor exquisito. Con una bolsita de 100 g de este buen jamón, podemos dar de comer en paella a unas 6-8 personas, y su precio ronda los 3 euros. Hemos hecho también un caldo de verduras en casa, con los restos de puerros, apios, zanahorias y un hueso de jamón.

Terminamos con azafrán, un producto caro aunque lo merece, y que no debería ser sustituido por un colorante. La sal –en poca cantidad- le da el punto justo.

Hidratos de carbono del arroz, proteínas del buen jamón, verduras crudas del gazpacho con todas sus propiedades, es decir, un menú equilibrado, para todos, y a un precio muy ajustado. Y para beber, agua del grifo. Según mis cálculos, el coste por comensal ha rondado los 2 euros.

Arroz Mujeres Superv tocinos cieloY para terminar con buen recuerdo, mi compañera Rocío ha elaborado varias bandejas de tocinos de cielo, un postre exquisito y totalmente casero, que ha hecho las delicias de todos. Este postre, con yemas de huevo, añaden proteínas al menú.

Salvo la dificultad de cocinar en grandes cacerolas y con un fuego a veces difícil de controlar, la experiencia ha sido muy enriquecedora. Al comedor asisten personas de distinta condición: mujeres que han salido del maltrato, con pocos recursos, chicas extranjeras con trabajos precarios, sus hijos adolescentes, familias en riesgo de exclusión. En fin, se trata de un comedor abierto al barrio, a la calle, con todas las posibilidades que eso significa, alrededor de la comida y la compañía, siempre vinculados a la Asociación Mujeres Supervivientes.

La comida que eventualmente pudiera sobrar, se entrega sobre la marcha a un comedor social cercano, para no desaprovechar recursos.

La Asociación Mujeres Supervivientes de Violencia de Género es una entidad sin ánimo de lucro que tiene como objetivo la conquista del poder personal de las mujeres que sufren el maltrato. Realizan su labor en cuatro ejes de actuación: intervención integral en todas las formas de violencia y abuso hacia las mujeres; investigación sobre la realidad de la violencia, la discriminación y la desigualdad que viven las mujeres y las niñas; formación, para el empleo y la capacitación de las mujeres víctimas y supervivientes de violencia de género; y comunicación, creando campañas de sensibilización y prevención de la violencia de género.

Una vez más la cocina sirve de nexo de unión por la igualdad y el apoyo mutuo, sin clases ni condicionantes sociales.