Infecciones en cocinaCremas, natas, mayonesas, carnes y productos cárnicos, pescado y marisco, leche, ensaladas y algunos vegetales pueden contaminarse fácilmente por bacterias en la cocina, pues en este medio se encuentran como en casa. La revista Saber Vivir enumera los microorganismos más peligrosos así como el modo de prevenirlos.

Salmonella: es la causante de la mitad de las infecciones alimentarias. Podría evitarse simplemente lavándose las manos y teniendo los alimentos el menor tiempo posible entre 5 y 65º, evitando animales e insectos en la cocina.

Staphylococcus aureus: existe en nuestra boca, manos y heridas. Por ello no deberíamos toser sobre los alimentos además de cubrirnos siempre las heridas, procurando mantener la cadena de frío.

Escherichia coli: es una bacteria intestinal que provoca náuseas, vómitos, diarrea y dolor abdominal. Es necesario lavarse las manos tras pasar por el baño. Los alimentos deben cocinarse a más de 65º.

Clostridum botulinum: es una bacteria que paraliza músculos y puede ser letal. Obliga a vigilar las conservas caseras, retirando botes, latas y envasados al vacío que estén hinchados.

Listeria: es muy peligrosa, porque también sobrevive en la nevera. Se previene cocinando los alimentos a más de 65º.

Visto lo anterior, está claro que hay que vigilar siempre los envases, su fecha de caducidad, y, sobre todo, cuidar la manipulación en la cocina. Es imprescindible lavarse las manos antes de cocinar, si se tose o se manipula algo sucio.

Y es necesaria la máxima exigencia en la limpieza de los fregaderos, ya que su contaminación es máxima. Con los grifos pasa igual, por seguridad deben mantenerse limpios y secos. Y, ojo a la encimera, que por ella pasan muchos alimentos que son potencialmente infecciosos.

Insiste el reportaje de Saber Vivir que la vista engaña, y que primero hay que limpiar y después desinfectar, siendo el aclarado fundamental.

Hay que cuidar los restos de detergentes u otros productos de limpieza, pues podrían tener contacto con los alimentos. El lavavajillas sigue siendo la mejor opción para el fregado.

En la cocina hay utensilios peligrosos como por ejemplo los trapos (mejor papel de cocina o lavar los trapos a menudo); la tabla de corte de madera, que al rajarse fácilmente suelen albergar bacterias en estos espacios; utensilios comunes como cuchillos que no deben cortar alimentos crudos y cocinados.

Los cubos de basura son un depósito de bacterias y hay que cuidar de no tocarlos con las manos.

Y, por último, en cuanto a los alimentos, hay que cuidar las temperaturas, procurando que aquéllos estén el menor tiempo posible fuera de la nevera, cocinándose a más de 65º.

La descongelación nunca debe hacerse fuera de la nevera.

Para almacenar en frío, se deben cubrir los alimentos con un film de plástico, cuidando siempre de que los cocinados estén arriba y los crudos abajo. El frigorífico nunca debe estar a rebosar, para que el frío pueda circular con facilidad; los productos elaborados aguantan en la nevera hasta 5 días a menos de 4º C y congelados 4 meses.

Y una advertencia del reportaje: no coger nunca un producto congelado que esté fuera de su sitio en el supermercado o con el plástico pinchado, tampoco latas oxidadas o con golpes.

Fuente: revista Saber Vivir.