panga-resumA este pobre pescado le han jodido la vida, trasladándolo de su hábitat natural de ríos a zona de lagos, como Vietnam. Ha perdido su confort tradicional y malvive hacinado con millones de compañeros que apenas conoce, y con sus defensas amenazadas, por lo que necesita antibióticos para sobrevivir a las enfermedades que le contagian, además de otras sustancias poco claras para, reproducirse tal como le imponen sus jefes, empresarios que están ganando con él una pasta.  Digamos que es un esclavo, víctima de un sistema salvaje de producción.

En condiciones naturales el panga llegaba a alcanzar un metro y medio y pesaba más de 40 kg. Pero ahora, con los nuevos sistemas de producción, se presenta en filetes pequeños, adaptados a la demanda. El 90% del panga procede de Vietnam, se encuentra en casi todos los supermercados (a veces bajo el nombre de basa) y tiene un precio muy asequible (5-8 euros/kg), clave de su éxito comercial.

Pangasius hypophthalmus es su nombre de pila. Su cuerpo recuerda a los tiburones por su pronunciada aleta dorsal. Ahora, fácilmente nace, migra y crece en distintos sitios, para terminar pronto en filetes  en los lineales del supermercado. Una vida breve y vulgar la de este pescado, que está condenado a la rapidez vertiginosa en su reproducción, y ni siquiera le dejan disfrutar de su infancia o adolescencia. Puede poner hasta un millón de huevos, dos veces al año. Y lo mejor, o lo peor, es que es capaz de vivir en ríos y lagos con poco oxígeno y con una alta contaminación.

A cambio, el panga ofrece pocas propiedades nutritivas, pues es bajo en omega-3 y en proteína, frente a otras especies. Normal.

Thailandia, Camboya, China, Vietnam y Laos acogen al panga en sus aguas. Pero con la acuicultura, este pescado se ha trasladado a lugares como Bangladesh, Myanmar, Filipinas y Singapur.

portada-guia-copiaSe pesca principalmente en el río Mekong, que es uno de los más contaminados del planeta. Pero lo normal es que el panga proceda de la acuicultura, sistema que produce un gran impacto ambiental y social, por la sobreexplotación de sus métodos.

La producción de panga es a gran escala, llegando a modificar incluso el hábitat agrícola, al dedicar tierras de otros usos a cultivar pienso para alimentar a los alevines (piensos transgénicos incluso). El caso es que en los últimos diez años el consumo de panga se ha extendido por el mundo, congelado o fresco (o sea, descongelado).

España, Rusia, Alemania, Holanda y Polonia consumen la mayor parte del panga. Tiene dos calidades: el Pangasius bocourti, y el pangasiidae.

Hay que estar pendiente a la presentación de filetes que se comercializan como gallos, lenguados o bacalao, cuando en realidad son panga; los primeros tienen mucho más valor comercial, es decir, se trata de un auténtico fraude.

Comunidades locales han visto alteradas sus fuentes de alimentación, así como el equilibrio natural de las poblaciones de peces. La industria del panga es un despropósito.

Y por último, comentar que algunos comedores escolares han eliminado el panga del menú, tras informes técnicos que advierten de que contiene trazas de sustancias contaminantes. También me consta que ha sido suprimido en los lineales de algunos economatos  sociales.

Consumido por masas, mal visto por algunos, utilizado y manipulado por muchos, el panga de acuicultura contribuye a estropear el medio ambiente y el modo de vida de diversas poblaciones humanas, todo ello sin comerlo ni beberlo.

Pobre panga.

Fuentes: sinmalaespina.org, una guía de consumo responsable de pescado.