Venta Los Tarantos1Sigue estando en el mismo sitio de hace cuarenta años, o más, aunque mi memoria laboral solo alcanza los cuarenta y cuatro años. Allí hemos celebrado más de una comida de empresa por navidad. Ahora La Venta Los Tarantos no está tan a la vista como antes, debido a la nueva reurbanización del lugar y la expansión de San Fernando. Pero sigue como venta urbana.

Entiendo que su ubicación no es casual, tal vez fue un apeadero de carruajes o algo así en otros tiempos. El caso es que continúa dando comidas, conservando su esencia de venta con encanto, y, sobre todo, está totalmente acorde con los tiempos en forma y fondo de cocina.

Unas croquetas de pargo (de roca) abrió el almuerzo con gran éxito. También lo obtuvo la fuente de tortillitas de camarones, perfectas diría yo. Los boquerones abiertos con salsa de alioli fue otro aliciente en la mesa que a todos entusiasmó.

Los platos principales fueron lomos de lubina y un bacalao sobre verduras (que no probé personalmente) y una ensalada de atún mechado en escabeche (aunque éste no es de mis favoritos precisamente). Pero los postres acabaron de conquistarnos, con un helado de moscatel exquisito y una tarta de higos con yogur y almendras. Son de película.

VENTA LOS TARANTOS2Elegimos el vino Viña Matalian, de Primitivo Collantes, de Chiclana, blanco seco que acompañó muy bien a los platos. Tienen bastantes referencias de vino de la zona.

Treinta y dos años lleva la nueva dirección de la Venta Los Tarantos, en San Fernando (Cádiz). Tiempo en el que han ampliado el espacio, que ya cuenta incluso con una buena terraza. Los salones tienen detalles taurinos y flamencos y las mesas conservan su encanto de venta de toda la vida. Yo diría que es una venta con gran sensibilidad, analizando el estilo del establecimiento.

El servicio es muy agradable y rápido. El local permite conversar cómodamente sin molestar ni ser molestado. Se cuidan mucho los detalles en mesa y sobre todo en el emplatado y presentación.

Los precios son muy apropiados con relación a la calidad.

Fue una grata sorpresa regresar a esta venta, después de muchos años en los que apena se oía hablar de ella, o eso creo. Pero está claro que hoy día funciona de maravilla el boca a boca y sobre todo en las redes sociales.

Solo me queda la curiosidad de tapear en la pequeña barra que tienen a la entrada, y espero hacerlo pronto.

Es un establecimiento para archivar y para recomendar.