Foro obes infantil - pediatraUn médico, una nutricionista y un chef fueron los profesionales que participaron en la ponencia que organizó la Fundación IDEH (Escuela Superior de Hostelería de Sevilla), el pasado miércoles, con la coordinación de Javier García Pereda, tecnólogo de los alimentos de este centro docente. Benito Amil, Irene Moreno y Fermín López, trataron del grave problema del sobrepeso y la obesidad infantil desde su respectivo enfoque profesional. En este post reflejaré la ponencia del doctor Amil.

Ya en 2012 se habla de un índice de obesidad infantil que en España roza el 40%. Para este pediatra, la obesidad es un problema sin resolver, aunque es cierto que su cifra está estancada actualmente, es decir, ha dejado de crecer, pero no disminuye. El crecimiento comenzó en los años 80, y constituye el 5º factor de defunción en los niños. La obesidad infantil tiene importantes consecuencias psicológicas, metabólicas y en la edad adulta.

El niño obeso puede ser un adulto obeso con mucha probabilidad y, en cualquier caso, verá disminuir su esperanza de vida, desde un 15 a un 20%, entre los 2 y los 24 años. En España, el niño engorda hasta la ESO (nuestro país está entre los de mayor tasa de obesidad en Europa). El Estudio Aladino sobre obesidad infantil, realizado en 2013, concluye que de cada 10 niños, 4 tienen sobrepeso, 2 son obesos y 6 tienen un peso normal.

Se llama obesidad a un acúmulo de grasa, que se define en el índice de masa corporal (IMC), valor que es distinto en el caso de los niños, ya que éstos tienen su propio percentil, y dependerá de su edad y de otros factores (IMC= peso dividido por el cuadrado de la estatura en centímetros).

La obesidad puede ser exógena (más energía calórica y menor consumo) y endógena (base genérica y alteraciones hormonales, difícil de controlar).  Y se demuestra que la mitad de los niños con sobrepeso serán obesos el día de mañana.

Foro Obes Infantil - mesaLos factores que condicionan a un niño para su aumento de peso son:

  • Como feto: malnutrición de la madre gestante (por metabolismo difícil del niño), así como el bajo y alto peso al nacer.
  • Lactancia: que previene solo hasta los 6 meses (según recientes estudios realizados).
  • Forzar tomas: se le obliga a ingerir más calorías de las necesarias.
  • Escolaridad: supone una alimentación poco controlada (desayunos), menús rápidos, sedentarismo….
  • Adolescencia: etapa difícil por la necesidad de autoafirmación del niño.

La explicación a la obesidad es un simple problema de energía: no desayuna, no tiene orden en las comidas (picoteo), alteración del apetito y saciedad, con volumen gástrico, tejido adiposo y medios calóricos; la fórmula artificial, con cereales en la leche por ejemplo; y los alimentos procesados y precocinados (más calóricos). También debido a alimentos de baja calidad, que sustituyen a alimentos frescos; más uso de precocinados (por rapidez), menor actividad física, uso de tecnologías (sedentarismo), y por último, la base molecular o genética, que supone una influencia del 50%, y del 80% si ambos padres tienen sobrepeso.

También influye el medio ambiente: negación de la realidad (sobrepeso y obesidad), protección familiares, ausencia de padres en el domicilio….etc.

No olvidemos que los adipocitos son células vivas que se rompen y sueltan en el organismo toda clase de sustancias tóxicas, provocando diversas enfermedades que afectan al páncreas, como el síndrome metabólico o incluso lesiones coronarias.

El perfil de un niño obeso suele conllevar baja sutoestima, ansiedad y deficiente rol social.

Conclusiones:

El niño obeso no siempre es un adulto obeso, pero hay lesiones permanentes desde la infancia, que provocan disminución de calidad de vida.

Un índice de masa corporal alto (IMC) supone riesgo der enfermedades cardiovasculares, diabetes, etc., así como riesgo oncogénico por tumores.

La obesidad infantil no es un problema del niño, sino de la sociedad. El niño debe ser feliz, libre y sano.

La obesidad debe manejarse desde diferentes intervenciones en un contexto de sociedad serena.

Y una sentencia del doctor Amil muy interesante: ¡atención a los delgados que comen mal!, porque tarde o temprano el cuerpo les dará un aviso.