hablemos de la pesca, realidadLa charla de Lydia Chaparro, de Ecologistas en Acción, el pasado martes 17 de marzo sobre pesca sostenible, nos dejó algunas conclusiones que todos deberíamos conocer sobre la actividad pesquera. Hay muchas cuestiones difíciles desde la captura del pescado hasta que llega a nuestros mercados. Comprar pescado no es una actividad cualquiera, sino que lleva connotaciones muy complejas.

Corporativismo pesquero: una excelente opción es crear cooperativas de pescadores, que realizan una gestión muy sostenible de su actividad. En Galicia, por ejemplo, hay mucha organización como economía social en pesca.

Tipos de flotas: litoral (vuelven en el día), de altura (faenan 2-3 días) y de gran altura (durante varios días o semanas).

Sobre las artes de pesca: es importante el modo de utilizar el arte de pesca, sea con flota industrial o artesanal.

Empleo en la pesca: En Andalucía, con 7.268 empleos relacionados con la actividad pesquera, de cada puesto de trabajo directo, hay dos indirectos. Hay unas 1.500 embarcaciones activas, la mayoría en aguas litorales y un 11% de pesca industrial, con 25 lonjas, y 65 millones de kilos de pescado capturados al año.

Información sobre especies: la acedía curiosamente está favorecida por el cambio climático. El boquerón tiene parada biológica en diciembre y enero (ver su origen en estos dos meses). El Golfo de Cádiz tiene una gran capacidad de recuperación en sus pesquerías. La gamba está mucho más barata en África, Senegal o Mauritania. El salmonete pequeño viene casi en su totalidad de Italia.

El atún es propio de pesca industrial (supongo que no se incluye la almadraba), y tiene un plan de gestión que está mejorando su ciclo. Las almadrabas están privatizadas. La merluza de volanta (a 5 euros el kilo) viene en realidad de Senegal. La de pincho es más cara (más de 7 kilos). E insistir en que la dorada de estero es la mejor, por su modo de obtención y por sus propiedades. Se aconseja no consumir choco limpio (está tratado con sustancias dudosas).

La navidad y el verano son los dos picos de consumo de pescado, y el interior del país (Madrid por ejemplo) es el gran consumidor.

CONCLUSIONES: en la pesca es necesaria una gestión integrada.

Hay mucha huella de carbono en esta actividad. Visto lo visto, se hace difícil seguir la trazabilidad, siendo necesaria una foto denuncia para probar el fraude. Además, se supone que existe una pesca de subsistencia muy elevada (en negro).

Hay un nuevo y duro régimen sancionador para la pesca artesanal, que es la menos mala, pero cuyos pescadores a veces no saben que cometen irregularidades. Ellos piensan solo en el mar.

Estamos quitando pescado a otros países con problemas de desnutrición, cuando nosotros lo dedicamos a otros usos.

En los próximos cuatro años España recibirá 1.100 millones de euros, con lo que es el país que más subvenciones recibirá. Pero en la pesca hay caciquismo a la hora de decidir el destino de los fondos.

El tema de los descartes será difícil de resolver para pescadores y legisladores.

Hay que parar la pérdida de biodiversidad, aunque el tema es complejo.

Debemos insistir siempre en el etiquetado del pescado.

Sobre nuevas especies de piscifactoría, hay mucha información sobre su dudosa calidad y toxicidad (panga y tilaplia). Incluso el salmón está dando que hablar. Pero en los comedores escolares se siguen aconsejando estos pescados.

Es necesario que acaben los subsidios perversos por ejemplo al gasoil (los artesanos consumen muy poco gasoil).

No se declara la potencia exacta de los motores, ya que cuentan con motores complementarios para pagar menos.

En el tema de la inspección de buques, no hay auténtica libertad para acceder a todos los buques solicitados.

La acuicultura –sistema semi intensivo de pesca- es lo más natural, y existe desde hace más de 1.500 años.

La pesca artesanal genera más empleo y de más calidad. Sin embargo hay pescadores que trabajando viven en exclusión social.

Más información: http://www.ecologistasenaccion.org/