pesca sostenible1Ya era hora. Ya había que dedicarle al tema de la pesca algún que otro post. Mucho me alegré de asistir el martes pasado a la charla de Ecologistas en Acción sobre la pesca sostenible. Fue en Sevilla, en el Centro Vecinal El Pumarejo, lugar de encuentro de organizaciones sociales, ecológicas y de apoyo vecinal. Estuvo a cargo de Lydia Chaparro, ecóloga marina y autora del libro Sin Mala Espina, además de miembro de Ecologistas en Acción de Cataluña. Aparte de presentar la guía de consumo de pescado, se trató el tema de la sobreexplotación de nuestros mares.

El mar parecía inagotable. Pero ciertamente desde la creación en 1983 de la Política Pesquera Común (PPC) no se ha podido prevenir la sobreexplotación, la sobrecapacidad y la dependencia de las subvenciones en el sector pesquero. Existe aquí una profunda crisis medioambiental, económica y social.

Hay un declive ambiental, pues han desaparecido un 90% de los depredadores y el 85% de las pesquerías están sobreexplotadas o agotadas, sobre todo en el Mediterráneo. Es decir, hay menos peces y más pequeños. Actualmente se estudia la tercera reforma de PPC. Y el declive es constante, teniendo en cuenta la disminución del número de pescadores en activo (125.000 empleos perdidos en la UE desde la década de los 90).

Acaba de aprobarse en 2014 y ya está en aplicación, la Política Pesquera Común, como la última oportunidad para garantizar la viabilidad de futuras poblaciones. La PPC incluye: el rendimiento máximo sostenible, la prohibición de los descartes (tirar capturas por la borda), concesión transferencias de pesca, desarrollo y apoyo a la acuicultura, planes de gestión a largo plazo, gestión según dictámenes científicos, criterios sociales y ambientales, aproximación ecosistémica, etiqueta para mayor información al consumidor y más financiación para obtención de datos e investigación.

Sin mala espina cartelLos retos actuales son: el desconocimiento, la crisis existente bajo el agua, la complejidad del sector, el debate según intereses económicos, la falta de investigación, la voluntad y el coraje político, la transparencia, el control público y el cumplimiento de las leyes.

Las flotas pesqueras actuales son muy grandes y con mucha tecnología. El 50% de la actividad pesquera está subvencionada porque son flotas poco rentables. Pero las artesanales sí pueden serlo.

En la pesca hay malas prácticas y apenas sale en los medios de comunicación. Si se cometiera ilegalidad con alguna especie protegida -un lince por ejemplo- habría una gran información. Pero en la pesca dominan los grandes intereses económicos, los lobbies.

La normativa se incumple en la pesca. España, Portugal y Japón son los grandes consumidores de pescado. Pero dos de cada 3 pescados se capturan fuera de la UE.

(Continuará)