Este post es continuación del anterior sobre la feria agroalimentaria Sabor a Campiña, celebrada el fin de semana pasado en Arahal (Sevilla), y que congregó a los empresarios más representativos de la comarca, en el sector de la alimentación. Las firmas panificadoras y aceituneras alcanzan aquí una gran importancia en la zona debido a la tradición de ambas actividades, que ahora tiene asegurada su continuidad al pasar a la generación más joven.

Panificadora Andrés –firma de Marchena- instaló en la Feria un magnífico escaparate con todos sus productos, demostrando que no paran de innovar y ampliar su muestrario. Panificadora Andrés elabora sus productos con el mejor aceite de oliva virgen extra de la comarca, lo que añade calidad, sabor y salud a su mercancía. Actualmente son la segunda generación de una firma que empezó a vender con un burro, y que se hizo profesional allá por los años 80, de la mano de Andrés López Carmona. Han vivido la fabricación artesanal del pan de mediados del siglo XX y hoy siguen fiel a un modo de hacer limpio y riguroso con un producto tan delicado como el pan y sus derivados, hoy a veces en entredicho.

Nombres como picos camperos, pikitos de pan, rebujos, violines (normales e integrales) o de chocolate, o el pan de Cortijo, panes de la casa, etc., son una muestra de la panadería variada de Andrés, que podemos encontrar en todos los Carrefour y Alcampo de España. Estos productos viajan a Japón, Holanda, Inglaterra, Sudamérica, etc.

En 2011 fue elegida la mejor empresa del sector en España, y en 2012 quedó entre las diez primeras. Da trabajo digno a casi 50 personas, todas de Marchena, con una plantilla que se vuelca con la empresa.

Otro stand en el que nos detuvimos fue en el de Aceitunas Reina del Verdeo, en cuya tarjeta figuran genéricamente Manuel & María José. Esta última sigue los pasos de su padre, iniciador de esta industria tan sevillana, la aceituna de mesa, de la que Arahal es el primer exportador mundial. Se trata de un producto que viaja por medio mundo en diferentes formatos y combinaciones, de variedades manzanilla fina. Estas aceitunas han sido tratadas según el método tradicional, en salmuera a 3,5º, y llevan un envase cuidado y funcional, muy apropiado para la hostelería.

María José –empresaria y joven madre- concilia su vida personal con su negocio, distribuyendo ella misma con sus propios medios las aceitunas entre la hostelería sevillana. Con esfuerzo e ilusión van poco a poco creciendo en el sector, a base de calidad, tradición y marketing, si bien reconoce que todo cuesta mucho.

La aceituna de mesa en Arahal se comercializa además bajo la marca Labradores de la Campiña. Actualmente este artículo está pasando ya a la categoría gourmet, de gran valor añadido y diferenciado.

El verdeo es la actividad tradicional de Arahal, que organiza sus fiestas en honor a su ejecución.

Es una suerte haber conocido a estos buenos empresarios de la provincia de Sevilla.