La Diputación de Sevilla está optimizando el amplio patio de su edificio, que en otro tiempo fue un cuartel militar. No para de organizar eventos todos los fines de semana: gastronómicos o culturales. Este domingo ha finalizado la Ruta de los Vinos e Ibéricos, con un recorrido muy atractivo por la oferta de la provincia de las mejores industrias cárnicas de embutidos ibéricos, así como de las bodegas más punteras.

Tras un paseo por casi todos los expositores, hemos podido comprobar   en primer lugar la gran tradición que tienen todas estas firmas fabricantes de chacinas, algunas de las cuales van por la cuarta generación familiar. Todas presentan sus productos en loncheado al vacío los ponen en la hostelería de Sevilla y de las provincias colindantes. Los hoteles son también buenos clientes de este sector.

Otra cualidad es que siguen manteniendo aquellos artículos estrella en la localidad de origen, como la morcilla de hígado o la morcilla chorizá, referencias antiguas por las que se han ido conociendo los pueblos, y que se siguen fabricando con el mismo protocolo.  Es decir, que estos productos famosos no se están perdiendo.

También tengo que decir que la mayoría de estas industrias sevillanas están siendo regentadas por personas jóvenes, la mayoría con una excelente formación técnica y preparación (licenciados en agronomía, veterinaria o medio ambiente), lo que es un valor añadido a este tipo de actividad, en cuanto a investigación y desarrollo e innovación (I+D+i).

Y además, hay en todos ellos una gran vocación y amor por el trabajo que hacen, además de una entrega y saber hacer. Creo que para este tipo de proyectos, la vocación es imprescindible.

Esto en cuanto a los embutidos; relativo a los vinos no tengo más que insistir en que han estado presentes las mejores bodegas de la provincia, las más punteras: Góngora, Colonias de Galeón, Salado o González Palacios, además de otras más pequeñas como Blanco de Autor, S.L. o Margarita. Sobre los caldos, hay que decir que el sector bodeguero sevillano está arrasando, o lo que es lo mismo, sonando fuertemente en el mercado. Para ello, sus responsables están trabajando con entusiasmo, creciendo y diversificando su oferta e innovando sin parar.

La muestra de Diputación se completaba con picos (Picolé, una marca de Dos Hermanas), y la Regañá Don Pelayo (elegido ya producto Excelente por su gran calidad).

Solo me queda felicitar la iniciativa de la Diputación de Sevilla, que está exponiendo en su propia casa (dónde mejor por situación y accesibilidad), todas las mejores firmas alimentarias de la provincia de Sevilla, para mostrarlas al gran público sevillano, siempre tan inquieto en la calle.

Ansiosa estoy de contemplar la próxima Feria, dedicada al Dulce de Cuaresma y Bandas de Música de la provincia de Sevilla, que seguro traerá la mejor repostería primaveral de esta tierra tan tradicional, junto a sus cornetas y tambores. Si voy, os lo cuento.