Manolo Cateca1Uno de los pocos vecinos que nos saludan voluntariamente camino del ascensor es precisamente un señor mayor laringectomizado. Y mira que tiene que hacer un gran esfuerzo para conseguir un simple saludo de cortesía. Pero posee el don de la buena educación, pues saluda y además sonríe. Hace poco me lo encontré en una taberna del centro –felizmente recuperada- cercana a La Campana, siempre llena de público, y en dónde mi gentil vecino pedía en el mostrador a base de papelitos post-it, ante su dificultad para hablar. La magnífica taberna es Manolo Cateca, la que antes fue La Goleta desde 1952.

Alrededor de un año lleva abierto este establecimiento con la nueva dirección. Manolo –su propietario- ha realizado en él obras de rehabilitación y recuperación de paredes, entresuelo y maderas, de tal modo que ha quedado con su antiguo esplendor tabernero al mejor estilo sevillano. Manolo Cateca presume porque puede de que tiene todos los vinos, licores y mostos de Huelva, Sevilla, Jerez, Sanlúcar, El Puerto… Por supuesto, también sirve cervezas constantemente.

Manolo Cateca2Aunque el recinto es pequeño, la existencia de dos puertas haciendo esquina permite un pequeño respiro a los clientes del local, así como disfrutar de un callejón sin tráfico. Manolo Cateca –Manolo el antiguo catequista y además el que fuera costalero de La Macarena- ofrece diariamente y hasta el viernes, unos pocos platos de cocina tradicional (potajes y berzas de legumbres, pisto con huevo, revueltos y guisos tradicionales, además de excelentes chacinas, quesos y conservas). Manolo Cateca tiene una carta de buenos productos, acompañados de los mejores vinos, servidos como Dios manda.

El pequeño pero eficaz establecimiento de Manolo Cateca es una muestra de que no es tan difícil levantar nuevamente un negocio hostelero en pleno centro de Sevilla, si para ello se cuenta con el mejor material enológico y culinario, además de ofrecer un servicio profesional.

Manolo Cateca abre a primera hora de la mañana, para ofrecer los anises y aguardientes tempraneros procedentes de la provincia, de los que tiene todas las variedades y presentaciones.

En fin, un lugar de culto y de fondo de memoria para residentes en la ciudad, sean cofrades, agnósticos, béticos, sevillistas, o incluso vecinos de bloque bien educados, que incluso quedan algunos.

Un sitio para recomendar.