La cocina de Natalia1Lleva en esto desde los catorce años, porque le encantan los fogones. Incluso dejó su profesión anterior para formarse en la Escuela Superior de Hostelería de Sevilla. Tras terminar sus estudios y hacer sus prácticas, hoy ya como cocinera profesional, sigue colaborando con la Escuela de Hostelería (Fundación IDEHS), y ha sido nuestra profesora en los cursos de Cocina Sana, Sencilla y Sabrosa, talleres que imparte este centro al finalizar el curso escolar, en el mes de junio, y que tanto nos ha servido. Natalia tiene una gran capacidad de transmitir y de empatizar, algo importantísimo. El pasado domingo fuimos a visitarla al bar sevillano en cuya cocina trabaja. Y, para nuestra alegría, cocinó para nosotros.

El Bar Arteysolera, es un pequeño establecimiento de sencilla y acogedora decoración, cuyas tapas caseras son todas de factura propia. (Muchos gastrobares no pueden decir lo mismo). Se encuentra al principio de la calle antes llamada Nuevo Torneo (ahora Avda. Concejal Jimenez Becerril), frente al río. Allí comimos de tapas y raciones, en un rato agradable, con un ritmo adecuado de llegada de platos a la mesa, y con un constante degustar y sorprender.

La cocina de Natalia2 copiaCon una carta de repertorio medio y variado, nos decidimos como siempre por las tapas más clásicas, pues siempre esperamos encontrar algo nuevo, un punto especial.

Comenzamos con la ensaladilla básica, con una buena mezcla de patata y verduritas, y culminada con melva. Presentación y sabor pasaron ampliamente la prueba.

Le habíamos pedido expresamente cous-cous, y nos éste nos llegó recién hecho, en un sabor suavecito y hogareño que a todos nos encantó.

Las croquetas del puchero eran una copia de las que hacía mi madre, con una bechamel y masa espesa pero bien conseguida.

El revuelto de patatas con bacalao, llevaba trocitos de verduras, entre ellas calabacines, en su justo punto de hechura y sal, nos encantó.

Arteysolera-NataliaAl poco llegó la tortilla (la pedí en cuanto supe que estaba en carta); una tortilla de patatas convencional riquísima pero con una salsa al whisky que nos dejó con la boca abierta. ¡qué cosa!.

Quedaba un tataki de atún que –sin ser rojo- estaba muy bien resuelto y presentado. Natalia es una cocinera que sabe gestionar sabiamente todos los productos existentes en el mercado.

El postre –dulce de leche- realmente de antología. Además, pudimos comprobar que aquí se cuida también el café, como debe ser.

En conclusión, confirmar que el cocinero/cocinera/Chef o como se le quiera llamar, es el alma de un bar, el que le da el toque de referencia buena o mala, esté dónde esté y sea sencillo o lujoso.

En este caso, el sevillano bar Arteysolera nos ofreció una cocina casera, tradicional, entrañable y muy bien presentada, porque allí trabaja una joven y gran profesional, con formación y cualidades para conseguir lo que quiera, porque aún le queda mucho que ofrecer en el futuro. Estamos seguros de que llegará muy lejos porque es inquieta y exigente consigo misma.

Se llama Natalia Rey, y es una suerte haberla conocido.