Desde ayer y hasta mañana domingo día 4 de enero, el patio de la Diputación de Sevilla acoge la muestra “Sabores de la provincia”. Es una novedad en la programación de la muestra gastronómica sevillana, ya que tiene el objetivo de difundirla a través de la restauración, en sus especialidades y platos más representativos. Y allí estuvimos. La comida preparada en casa para hoy quedará para mañana.

Son cuatro empresas de restauración de la provincia de Sevilla las que participan: Restaurante y Catering Manolo Mayo, Catering Antonio Pastora, QM Catering y Catering Lantana Garden; y ofrecen una carta de platos a precios económicos, elaborados con los productos más representativos de las seis comarcas de la provincia: Sierra Norte, la Vía de la Plata, la Campiña, Guadalquivir-Doñana, el Aljarafe y la Sierra Sur.

Carrillada en su jugo (sierra norte), el ajo frito (La Campiña); cocido en “colorao” (Sierra Sur); sopa de tomate con crujiente de camarones de la Isla (Gudalquivir-Doñana); potaje aljarafeño (El Aljarafe); o el venado al vinto tinto (Vía de la Plata), son algunas de las tapas que se pueden degustar en esta muestra, en raciones abundantes y un precio de 2 euros.

En una visita de un par de horas, probamos la carrillada al Pedro Ximénez y el timbal  con piñones de pasta y hongos, del catering Lantana (QM Catering), de Pilas (Sevilla). Continuamos con la tagarnina esparragá con huevo y el cocido en “colorao” con verduras del bar Antonio Pastora, de El Coronil. Y por último, acabamos con la milhoja de salazón y ahumados, el ajo frito y el salmorejo con jamón y huevo, del Bar Restaurante Manolo Mayo, de Los Palacios.

Sabores de la provinciaComo descubrimiento en vinos, el blanco Overo, de Bodegas González Palacios. Todos los vinos de la muestra procedían de la provincia de Sevilla, como debe ser. Se dejaron ver mucho los vinos de Bodegas Salado.

Como plato más conseguido, sin duda el timbal con piñones de pasta y hongos de Lantana. Y como plato sorprendente y ejemplo de la cocina tradicional de invierno, el ajo frito, de Manolo Mayo, un plato característico del campo, hecho con las aportaciones de los mismos trabajadores, que se consumía en la época de mayor carga de trabajo. La receta: ajo, aceite de oliva, chorizo, morcilla, espárragos, pan, y codornices (antes eran pajaritos), machacando todo con agua y pimentón. Muy rico.

Hay que resaltar la dificultad de estos restauradores para calentar y servir sus platos en este recinto, dado que la muestra tiene lugar bajo una carpa. Eso sí, buena organización y buena distribución del área de degustación, que la hacía cómoda al público visitante.

Imprescindible referirnos a la actuación musical de esta mañana: Yomuri Klezmer Band, que ofreció un original repertorio de piezas sefardíes. Buena elección la de este grupo musical. También habrá música de jazz a partir de esta tarde.

En cuanto a los establecimientos participantes, son empresas muy implicadas en la hostelería. Todas gestionan junto a su bar o restaurante, una sección de catering, para eventos y celebraciones, e incluso alguna un pequeño hotel.

Todas tienen aspiraciones y ganas de abrirse paso en este mercado joven de la provincia de Sevilla, en el que ya han empezado su carrera el sector de los vinos. en sus diferentes especialidades. Creo que la cocina provincial de Sevilla aún necesita despegar en fama y notoriedad.

Y un comentario curioso: en general todos miran a la provincia de Cádiz, como ejemplo en cocina innovadora y como la más eficaz referencia para atraer el turismo de interior.

Sevilla capital también tiene que mirar a su provincia.