Este año he podido comerme las uvas (todas) en Cádiz. Como no soy de trasnochar, reservé la mañana del día 1 de enero para un evento al que fui invitada por Facebook: el concierto de Año Nuevo, que en Cádiz llega a su IV edición, a cargo de la Camerata de plectro A Tempo. Fue en la antigua Cárcel Real, hoy Casa de Iberoamérica, un ejemplo de edificio neoclásico del siglo XVIII, obra del arquitecto Torcuato Benjumeda. El programa estuvo dedicado a temas de cine. Allí estuvimos y vaya si me alegro. Por cierto, la entrada era libre, hasta completar el aforo del patio de planta rectangular de esta antigua prisión de piedra ostionera, que se llenó totalmente.

Las orquestas de plectro son formaciones musicales integradas por una serie de instrumentos llamados de pulso y púa, como son las bandurrias, laúdes, guitarras, contrabajos o violonchelos. Los tres primeros son muy conocidos en la cultura popular gaditana, gracias a los coros de carnaval. Aquí tenéis más información sobre estas orquestas.

La Camerata de Plectro A tempo, formada por diez músicos, está dirigida por el reconocido músico y escenógrafo Eduardo Bablé. La agrupación data de 2003, y sus componentes son alumnos de diferentes conservatorios y distintas especialidades instrumentales, pero también autodidactas y aficionados a estos instrumentos. A Tempo interpreta prácticamente todos los géneros musicales, desde el barroco hasta la música contemporánea, pasando por la clásica, religiosa, popular y bandas sonoras.

Una vez sentado el público, se les ofreció –también gratis- un chupito de anís o vino dulce con frutos secos para ir entrando en calor, lo que fue muy bien recibido.

El concierto comenzó con el tema Café de Estudiantes de la película Doctor Zhivago, de Maurice Jarre. Siguió “Los Chicos del Coro” de la película Les Choristes, de Bruno Coulais. “La vida es bella” fue el tema siguiente de la película del mismo nombre, de Nicola Piovani, un prodigio de optimismo. Acorde con los tiempos, interpretaron “Blanca Navidad”, de la película Holiday Inn, de Irving Berlin. Un tema que ya les había escuchado fue “Over the Rainbow”, de El Mago de Oz, de compositor Hyman Arluck. Una original pieza cinematográfica ya conocida del público, “Marcha fúnebre para una marioneta” puso el punto exótico, de la película Amanecer, de Charles François Gounod. En séptimo lugar “Bajo el cielo de París”, de la película Sus le ciel de Paris, de Hubert Giraud. Otro tema que nos encandiló con su toque mágico fue “Moon River” de la película Desayuno con Diamantes, del archiconocido Henry Mancini. Sorprendió al público por su fuerza el tema “He´s a pirate&Hello Beastie, de la película Piratas del Caribe, del compositor alemán Kaus Badelt. Finalizó el programa la obra de cuatro movimientos Japanesse Autum, de Yasuo Kuwahara, compositor japonés, con la que se rindió homenaje al mandolinista Atahualpa del Cioppo.

Los bises fueron absolutamente obligatorios: una nana, dedicada al hijo recién nacido y presente en la sala de una de las componentes de la Camerata, y, para no ser menos que los de Viena, la Marcha Radetzky, con acompañamiento del público incluido.

En conclusión, una orquesta que hizo un recorrido por el suspense, el juego, la tristeza, el romanticismo, la cadencia de los valses, la aventura y el glamour, y todo ello con un toque que se nos antoja propiamente gaditano por su cercanía, si bien hay otras orquestas similares en Andalucía y en España. Sorprende cómo estos instrumentos pueden modular perfectamente melodía, ritmo y acompañamiento, creando piezas completas en expresión, sin echar de menos otras herramientas musicales.

Eduardo Bablé, el director de A Tempo, mostró una mandolina con más de 150 años de antigüedad (de nombre Jolie), con la que interpretó parte del último movimiento de la pieza final, y que perteneció al mandolinista Atahualpa del Cioppo, cuya esposa se encontraba en la sala. Una pieza de coleccionista.

Evocador, sugerente, apasionante, enriquecedor y a veces inquietante, así fue el sabor del concierto de año nuevo de Cádiz, con la orquesta A Tempo, un modo distinto de interpretación de músicas de toda la vida, en esta ocasión del cine.