No solo de platos vive la gastronomía, sino también de documentación histórica. Por eso es bueno contar con personas expertas y que estén dispuestas a compartir sus conocimientos. Gracias a Ángela Gallego, miembro del Grupo Gastronómico El Almirez, licenciada en Filosofía y Letras y docente de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad de Cádiz, que ayer miércoles en el Ateneo gaditano habló sobre «Mitos, tradiciones y gastronomía navideña». La especialidad de Ángela Gallego es la Historia Antigua y la Antropología y la conferencia se enmarca dentro del ciclo de Tertulias Gastronómicas que con tanto cariño coordina María Luisa Ucero. Allí estuvimos amigos y blogueros, dispuestos a dejarnos ilustrar, antes de encarar esta etapa navideña tan intensamente simbólica y gastronómica.

Sobre la fecha de la navidad: Ángela Gallego se refirió a los ritos al sol, celebrados desde la antigüedad, precisamente en el solsticio de invierno. Otra cosa es el hecho de fijar la fecha del 25 de diciembre para el nacimiento de Cristo, de lo que apenas tenemos datos y respuestas. Incluso las fuentes reveladas según el canon eclesiástico, como los evangelistas, también se contradicen. Ellos escriben mucho después de morir Cristo, y además su obra no se proponen hacer historia, sino demostrar que Jesús era el Mesías. Durante los siglos I y II, el cristianismo convivió con otras tradiciones, si bien se celebraran en nochebuena, navidad y fiesta de reyes, no incluyendo el día 1 o fiesta de año nuevo. Se preparaban menús tradicionales y dulces, que han llegado hasta nuestros días. El ciclo navideño va desde el 6 de noviembre al 6 de enero.

Citó al historiador Flavio José, que era judío, y que recoge objetivamente lo que ocurrió en Judea (a través de la geografía).

Sobre el origen de la celebración: fue en el siglo IV, con el Papa Liberio. La Iglesia no reconoce porque en esa fecha se celebran todas las grandes fiestas paganas –ciclo de cosechas-en una sociedad fundamentalmente rural. Desde el 21 de diciembre, el sol va creciendo (Saturnalias por ejemplo), y se reconvierte. El sol, está siempre presente en el cristianismo –Helios, sol, recorrido-. En cuanto al nacimiento de Jesús, que para los cristianos es el año cero, consultando por ejemplo el censo de Cirinio (del que habla la Biblia), hay un margen de 2 a 5 años, incluso con referencia a los fenómenos astrológicos –la estrella Supernova-. En cuanto al lugar, consultando incluso a profetas antiguos, no hay conclusiones definitivas. La mujer de Constantino el Grande, descubre una gruta que por sus características, se llamó la iglesia de la Natividad, y que es venerada como tal desde entonces en los santos lugares.

La tradición de la misa del Gallo: en el siglo V, se celebraba la misa de medianoche, con Sixto II, con referencia al canto del gallo, como animal salvador y luz sobre las tinieblas. Era una misa-jolgorio a la que los campesinos acudían incluso con sus animales domésticos.

Los villancicos tienen su origen en las canciones amorosas, relacionadas con temas musulmanas; villancicos vienen de villa. En los siglos XVII y XVIII se vuelve a la tradición sacra del gregoriano, con cantes de aurora (campanilleros).

El Belén: hacia el año 1223, San Francisco de Asís fue el primero en instalar un nacimiento. Luego, Carlos III , también rey de Nápoles, lo trae a España en el siglo XVIII, transmitiéndolo a su hijo Carlos IV. Tenía 6.000 figuras y en él intervinieron muchos artistas de la época. Hoy solo quedan de él 800 figuras, todas ellas vestidas con telas. Así pasó la tradición del belén al pueblo, con figuras que reproducen un poblado de la época, con toda clase de personajes, paisajes y animales. El famoso “caganet”, presente en todos los belenes, representa la miseria del hombre, en referencia a que todos somos iguales.

Fiesta de Reyes: evoluciona en el tiempo. Hasta el siglo III, no existía esta fiesta. Los tres Reyes son un símbolo cristiano muy importante. Son Magos –sacerdotes astrólogos de mitra-, pero se rechaza lo de magos. En las primeras representaciones de los Reyes no aparece ningún rey negro. Cada uno representa las tres edades del hombre: senectud, juventud y madurez. Ya en el Siglo XVIII aparece el rey negro, como referencia a la mezcla de razas, tras los viajes descubridores, demostrando el ecumenismo de la religión católica. Los reyes magos están enterrados en la Catedral de Colonia.

Hay también otras tradiciones anglosajonas o alemanas. En los países nórdicos por ejemplo, existe la figura del Papá Invierno, o en el siglo III, el obispo San Nicolás. Ya en pleno siglo XIX se crea Papá Noel en Estados Unidos, que luego llega adaptado a Europa.

El árbol de navidad: se fundamenta en los cultos antiguos de celtas y druidas. El roble era un árbol sagrado para estos últimos. Adornos como manzanas, piñas (eternidad) bolas, estrellas, luz, velas, piña, herradura (suerte), campanas (júbilo), etc., incluso el color rojo, están cargados de simbologías. Los protestantes no tenían imágenes, de ahí que adoptaran el árbol.

La segunda parte de la conferencia giró alrededor de las tradiciones gastronómicas, que dejaré para otra entrada del blog.