PREMIO GALLO DE ORO 2015El comandante de la fragata Libertad -de la Armada argentina- , con el que habíamos contactado por temas familiares, nos preguntó la víspera de zarpar del muelle de Cádiz, dónde comprar tortas de Inés Rosales. Al parecer las había probado durante la estancia en la ciudad y quería llevárselas para Buenos Aires. Fue hace algunos años, y entonces no se hablaba de productos gourmet con tanta alegría como hoy. Pues ése fue nuestro regalo al comandante: un par de paquetes de esas tortas, que cruzaron el Atlántico a bordo del buque escuela Libertad.

Hace pocos meses que Inés Rosales abrió tienda propia en la céntrica Plaza de San Francisco, en Sevilla. En el local pueden encontrarse todas las variedades de sus productos, que además son 100% con ingredientes naturales, entre otros el aceite de oliva virgen extra, un ejemplo de la pastelería digna, sabrosa y de aquí.

De hecho, en la pasada semana santa sirvieron para dar la bienvenida a más de 1500 turistas alojados en los hoteles más céntricos de Sevilla. Las tortas Inés Rosales, un producto estrella, son el mejor recibimiento “Inés Rosales, les desea, una feliz estancia”.

Y para actualizar su palmarés, contar que el pasado 15 de septiembre, en París, la empresa Inés Rosales SAU recibió un premio internacional y prestigioso como el “Gallo de Oro 2015”, galardón que otorga “Le Guide des Gourmands”, una guía que selecciona anualmente los mejores productos gourmet de alimentación (franceses o extranjeros), y que sirve de referencia para los chefs internacional o para los amantes de la mejor gastronomía. Inés Rosales son un alimento gourmet.

Comer una torta de Inés Rosales no es solo saborear un producto centenario que continúa con la misma elaboración, y que compramos en el super de nuestro barrio. Es una marca andaluza y española que conocen y aprecian fuera de nuestras fronteras, con los valores tradicionales y artesanales que representa..

Nosotros las estamos tomando también para desayunar, con jamón cocido o ibérico, en sustitución del pan, que para eso las tortas no llevan lactosa. ¡Riquísimas!