276675_114020462119_4224221_nNi olvido, ni una mala noche, ni estrés, ni agenda, ni falta de noticias o imaginación, ni siquiera por un cólico inesperado. Ha sido por culpa de un excesivo número de visitas, lo que ha saturado la capacidad de alojamiento (media) de este blog. El caso es que desde el 26 de septiembre hasta hoy he estado fuera de servicio, “missing”. Me haría ilusión que algún lector me haya echado de menos.

Incomunicado con el exterior y el interior, nadie me ha leído o buscado mientras tanto. Cinco días sin techo y sin papeles. Han sido como unas vacaciones forzosas, porque bien saben mis seguidores que solo descanso los fines de semana, y a veces ni eso.

También el correo electrónico –contacto del blog- se quedó bloqueado a causa del ataque de spam o basura, aunque hoy vuelve a estar activo.

Hace unas horas mi proveedor me ha devuelto la actividad, mi sitio en internet, gracias a una nueva transferencia de capacidad, que habrá que administrar mensualmente.

Ahora tendré que estudiar la ampliación de un nuevo hosting, con la consiguiente subida de tarifa. Este blog cuesta dinero y no recibe ingreso alguno, pero este mes casi se muere de éxito.

Vuelvo a lo mío, a publicar noticias, reportajes, críticas, consejos sobre nutrición, entrevistas, relatos y también recetas, por supuesto.

Casi siete años contando cosas, que espero sirvan para algo.