Cursos UCA-Luis Escobar TCAEl doctor Luis Escobar vive a diario desde su consulta la dura enfermedad de los trastornos alimentarios, en boca de enfermos y familiares. Es especialista en endocrinología, metabolismo y nutrición clínica. Y lo escuché en una ponencia dentro de los cursos de verano de la Universidad de Cádiz, dedicada a la anorexia y la bulimia y sus implicaciones en la vida familiar y social.

En el resumen del doctor Escobar, definió la alimentación como el “proceso voluntario y consciente por el que se adquieren alimentos”. En cuanto a la nutrición dijo que es el conjunto de “procesos involuntarios llevados a cabo en el organismo para la adecuada asimilación de nutrientes”. Y refiriéndose a la dieta subrayó que es el “conjunto de alimentos del quehacer diario del sujeto”.

Lo normal es que haya una relación adecuada con la alimentación: fisiológica y orgánica, con la unidad familiar, de relajación, autoestima, implicación religiosa, tradición y aceptación.

Dicho esto, aludió a que los trastornos de la conducta alimentarios (TCA) son conocidos desde siempre, y se definen como un comportamiento alimentario restrictivo (en calorías) o purgativo (vómitos y atracones). Y llevan implícito una grave pérdida de peso, dándose en personas siempre neuróticas, exigentes y con una gran autodisciplina. El 95% de estos enfermos son mujeres.

El 10% de la población española presenta algún TCA. En anorexia, la evolución es poco satisfactoria en un 30% de los casos, con resultado de muerte en un 5-10%.

La edad no es un factor determinante en estas enfermedades, pero siempre hace perder la felicidad del individuo. Conllevan hambre, pérdida de masa ósea y muscular, infarto, pérdida ovárica, etc., y la recuperación es difícil.

Hay quien hace de la alimentación un juego, según su estado de ánimo. Hay obesos que ingieren a diario 16.000 calorías, pero también enfermos de TCA que consumen 200 calorías diarias. Incluso puede haber casos ocultos de alcoholismo, aunque no se vea.

Estos enfermos son personas autoexcépticas con su vida. Son auténticos “zombies” cuyos hábitos repiten, no escuchan a los demás y destrozan la vida de sus familias. En el 30-40% de los casos, las TAC provocan la ruptura de la pareja y la familia. Y los enfermos suelen acabar solos, incluso con suicidios.

Características:

  • No comen en comunidad (fuera del ámbito familiar), aprovechando el intermedio para vomitar.
  • Se unen a «aliados» (que les comprenden, pues ellos ponen sus reglas), o «enemigos», (cualquier familiar), y su problema es el trastorno del esquema corporal.
  • Su conversación va casi siempre sobre los “enemigos”, con sus “aliados”.

Según la FAO, el 25% de la población come bien, el 60% tiene obesidad y sobrepeso. el 25% están sobrealimentados, el 15% ya en cantidad insuficiente, 20% al límite cuantitativo, 30% subalimentación neta y el 10% tienen hambre crónica (sobre todo en países con un alto nivel de corrupción). Pero con solo 10 euros al día, se puede alimentar bien a una persona.