OCU REVISTADe nuevo eché un vistazo a la revista OCU-Compra Maestra, que en su número de septiembre dedica un reportaje a la existencia de pesticidas en frutas y verduras. Recalca que las cantidades detectadas de estas sustancias no superan los límites de control, pero aún así, es excesiva la concentración de distintos pesticidas –hasta 10- en productos como peras o lechugas.

El informe de OCU se hizo a partir del análisis de pesticidas –autorizados o no- en peras conferencia, manzanas golden, fresas, lechuga romana, tomates de ensalada y calabacines. Precisamente porque estos alimentos suelen consumirse sin pelar. Estos productos se compraron en Madrid en 5 mercados, 5 supermercados y 5 hipermercados, todos a granel, salvo lechugas y fresas.

No podemos obviar que el uso intensivo de pesticidas ha mejorado la productividad de la agricultura, garantizando el suministro alimentario. Pero tampoco se puede olvidar que la toxicidad de muchos de estos pesticidas va más allá de insectos, hongos y malas hierbas.

Agricultores y consumidores están expuestos a esta toxicidad, concretamente cuando toman estos alimentos de gran concentración de pesticidas de un modo continuado. Se habla de riesgo para la salud, por daños hepáticos, sistema nervioso, sistema reproductor o cáncer.

De ahí que la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) iniciara una nueva evaluación de los pesticidas autorizados, que dio lugar en 2008 a un filtrado importante de estas sustancias: de 1000 se quedaron en 250, fijándose además unas dosis máximas por pesticida, en todos los países de la UE.

No obstante, en 2011 se detectaron pesticidas en cantidades excesivas en frutas y verduras producidas en Europa (espinacas, judías verdes, naranjas, pepinos, arroz y zanahorias), y más aún cuando se trataba de productos importados. La comida para bebés fue la que presentaba menos cantidad de estas sustancias. Pero lo preocupante era hallar tantos pesticidas distintos en un mismo alimento, cosa que podría potenciar los efectos no deseados sobre nuestra salud. Esta cuestión está siendo investigada por la EFSA.

Por ello, se aconseja:

-Lavar la fruta y la verdura durante más de un minuto, con agua templada. Lechugas, acelgas y espinacas, con agua fría. Secar con papel de cocina para arrastras restos de pesticidas.

-Pelar frutas y verduras, aunque de este modo eliminamos buena parte de fibra, minerales y vitaminas.

-Priorizar las piezas de temporada, porque llevan menos sustancias para su conservación, así como seguir una dieta variada, para no repetir sustancias.

-Comprobar –en la agricultura ecológica- que lleva el sello que la garantiza. Por supuesto, también hay que lavar estos productos.

Según Carlos de Prada, presidente del Fondo para la Defensa de la Salud Ambiental (FODESAM), habría que reducir el uso de los pesticidas un 30% en los próximos cinco años. De Prada apuesta por apoyar la agricultura ecológica para reducir sus precios, así como por una gestión integrada de plagas, anteponiendo el control biológico.

En la misma entrevista se subraya que el uso de pesticidas es muy alto en zonas como Canarias, Almería, Murcia, Valencia, Asturias o Cantabria.

Los pesticidas además suponen un coste cada vez más alto para el agricultor, aparte del riesgo por estar expuesto a estas sustancias, que finalmente van acumulándose en ríos y aguas subterráneas.

La EFSA defiende que las dosis que nos llegan son realmente mínimas, si bien la comunidad científica cuestiona esta afirmación.

La revista OCU-Compra Maestra elabora unos reportajes de gran utilidad para el consumidor medio. Yo la recibo en casa por ser socio de la entidad.