Cena La Teta de Julieta1Jesús Lustres es un cocinero profesional –titulado en la Escuela de Hostelería Fernando Quiñones de Cádiz y entrenado en el muy gastronómico País Vasco-, que además posee amplia experiencia en hostelería de copas. Ahora, desde hace un año regenta y dirige la cocina en La Teta de Julieta, un gastrobar instalado en un chalet de Puerta Tierra (Cádiz extramuros). Allí cenamos un grupo de seis, magníficamente, y a buen precio, instalados en la azotea, al agradable fresco nocturno y con música chill-out.

Una colorida carta con títulos originales motiva al cliente, que siempre necesita aclaración sobre algunas partidas. Creo que lo hicimos bien: le dimos carta blanca a Lustres, y él nos ofreció lo mejor.

Empezamos con una ensalada toscana: beicon, pollo, pan frito, queso de cabra y salsa césar. Un plato bien montado y distribuido que nos encantó. Pero el arroz que vino a continuación nos dejó asombrados: un risotto de boletus y espárragos verdes, “encopado” que no emplatado, en copa de cristal, realmente exquisito. Un arroz estrella sin duda.

Cena La Teta de Julieta2Un nombre simpático siguió la oferta de La Teta de Julieta, al mando de Lustres, como el “Burrito Bonito”, que contiene trozos de bonito y está magníficamente resuelto tanto en la masa como en el contenido.

Llegó un wok de pollo con arroz basmati, de presencia espectacular, coronado con un final de esponja de fideos chinos, y otro de wok de gambas con salsa al curry rojo. En este revoltillo de plato estaba todo bien hecho y bien fusionado. Ambos woks contenían gran cantidad de verdura variada muy bien cocinada y salseada.

No pudimos evitar probar las croquetas –son mi vicio oculto- , en esta ocasión de puchero, si bien suelen tenerlas de las sobras, en el mejor sentido de la palabra. Éstas fueron magníficas, en un tamaño pequeño y fácil.

Un servicio más que eficiente, un ambiente tranquilo, una carta riquísima, y la garantía de que el cocinero sabe lo que se trae entre manos. Todo ello es prueba de que se puede tapear con éxito, en este lugar de Puerta Tierra al que hay que venir expresamente (junto a la Avenida María Auxiliadora, Salesianos). Detrás de una cocina no debería estar cualquiera, y detrás de un establecimiento no debería estar un inexperto en estas batallas hosteleras.

El Gastrobar La Teta de Julieta acoge eventos de todo tipo (cenas, espectáculos, bodas, bautizos, comuniones, despedidas de solteros, comidas de empresa, etc.). Lustres tiene muy claro que debe adaptarse al cliente, a la hora del día y al tipo de evento.

Salir contentos de allí y dormir tranquilos sin pesadumbres digestivas fue otro de los detalles a tener en cuenta.

¡Buenos cocineros al poder!.