Hay que comer pescado2Al menos dos veces en semana, según los expertos, sobre todo pescado azul. Comencemos por las definiciones: pescado es el pez comestible sacado del agua, utilizado como alimento, en estado fresco o previamente conservado por diversos métodos autorizados por la legislación, tanto si procede de mares y océanos (agua salada) o de ríos y lagos (agua dulce).

Y veamos la clasificación:

El pescado puede ser blanco (o magro), muy digestivo, con grasa inferior al 2% de su composición total (2 gr. por cada 100 g). Como ejemplos tenemos el bacalao, el gallo, la lubina, la merluza, el lenguado y el rape.

Otra variedad son los semigrasos o semimagros, con una grasa que ronda el 2-6%, como el besugo, el cabracho, la dorada, el rodaballo y la trucha.

Y por último, los azules o grasos, con más de 8-15% de grasa, sobre todo debajo de la piel. En esta variedad está el atún, bonito, caballa, boquerón, sardina y salmón.

Es conveniente saber comprar pescado. Lo ideal es tener un pescadero de confianza. Pero en cualquier caso, hay una serie de zonas del cuerpo del pescado que siempre se deben examinar, ya que son las que pueden determinar el grado de frescura del un pescado. Y son: los ojos, que deben ser esféricos, salientes, transparentes y de córnea limpia. De hecho, una córnea cóncava (en el centro), es signo de pescado en mal estado, así como una pupila gris. Del mismo modo, la piel debe ser resbaladiza, suave, brillante y limpia, separándose de la carne con dificultad. Los pescados recién capturados son muy resbaladizos debido a las materias viscosas que producen.

Comprar pescado congelado tiene muchas ventajas: larga vida útil (por conservarse meses en perfecto estado), por su amplia gama (hay prácticamente de todo), variedad en presentaciones, buen precio (mejor comprado a granel) y tiene alto valor nutricional, ya que evita el crecimiento y desarrollo de bacterias; eso sí,  hay que cuidar de no romper la cadena de frío. Lo único es la pérdida de sabor con respecto al fresco, por lo que hay que saber cocinarlo para que no se note.

Las razones para comer pescado son diversas. Lleva proteínas de alto valor biológico, es fácil de digerir, contiene vitaminas del grupo B, A y E, la mayoría de acción antioxidante, y por ello protege frente a diversas enfermedades degenerativas, cardiovasculares y el cáncer. Su vitamina D actúa en el intestino favoreciendo la absorción de calcio y fosfato, así como en el riñón, beneficiando a los huesos y los dientes. Además, el pescado contiene ácidos grasos poliinsaturados (omega-3 sobre todo).

Un artículo interesante sobre las razones para consumir pescado y su omega-3, pincha aquí: