En esta receta se empleó más o menos una hora. Es para cuatro personas y también tuvimos ocasión de degustarla en el curso de Cocina Sana, Sencilla y Sabrosa de la Escuela de Hostelería de Sevilla, de manos de la joven y eficaz cocinera, Natalia Rey, de la que además hemos aprendido muchísimo. Fue a finales del pasado mes de junio.

Ingredientes: un solomillo de cerdo entero, 300 g de patatas de buena calidad, 2 cebollas, 2 ajitos, 1 vaso de vino blanco, 1 tomate, aceite de oliva virgen extra, 30 g de maicena, sal, pimienta, pimienta ros, hoja de laurel y tomillo.

Elaboración: en una olla vamos dorando primero la cebolla y luego el ajo, con un poco de aceite junto con las especias (podemos hacerlo mejor con un atadillo, aprovechando los restos de la carcasa de un puerro, introduciendo todas las especias y el laurel). Cuando esté todo bien pochado, añadimos el vino y lo dejamos reducir. Entonces lo pasamos al vaso de la batidora y lo molemos todo menos el atadillo. Reservamos.

atadilloMientras estamos haciendo la salsa, cortamos los solomillos y los vamos marcando en una sartén. Cortamos el tomate a rodajas y salpimentamos. Lo colocamos en una bandeja de horno sobre papel vegetal y lo asamos a 180º, para que quede bien doradito.

Cortamos las patatas y las vamos confitando lentamente a fuego suave (a 65º, poco a poco para que no hierva), y luego las terminamos en el horno para que se doren.

Volvemos con la salsa, la volvemos a calentar y le incorporamos la maicena para que espese algo más.

Terminamos el solomillo en el horno 10 minutos a 180º.

Ya para emplatar, colocar la patata, encima el tomate, y luego el solomillo, terminando con la salsa.

Que conste que también probamos este plato y quedó muy rico. En la foto aparece la imagen con unas pasas por encima, que estaban disponibles.