PB110045He dedicado este post al aceite de oliva virgen extra para corresponder a la abundante información que he estado recibiendo estos últimos meses sobre importantes eventos gastronómicos y mediáticos relacionados con este producto tan nuestro. Mesas redondas, conferencias, degustaciones, etc., colocan a esta saludable grasa en lo más alto de nuestra alimentación y de nuestra gastronomía.

Todos sabemos que los aceites de oliva gozan de una merecida reputación como la mejor grasa alimentaria, debido a sus propiedades organolépticas y por sus beneficios en una alimentación equilibrada. La industria alimentaria se está apoyando cada vez más en el buen aceite de oliva para la composición de sus productos. Y de ahí que en pocos años se hayan multiplicado el número de alimentos que presumen en sus envases y promociones de usar aceites de oliva en su composición (conservas, repostería, platos preparados, patatas chips, lácteos e incluso sopas).

Esa buena imagen pública hace que aumente también el riesgo de usar esas menciones de modo inadecuado, confundiendo al consumidor desinformado.

La Unión Europea regula con precisión las menciones textuales o gráficas que utilizan aquellos alimentos que publiciten el uso de Aceites de Oliva en sus etiquetas. Por ello, todo alimento que destaque el uso de aceites de oliva en su composición debe especificar qué porcentaje concreto contiene de este producto. Las conservas de pescado (atún y sardinas) que declaren contener aceites de oliva en su composición, emplearán en exclusiva esta grasa, según la normativa.

Por otro lado, acaba de ponerse en marcha una iniciativa liderada por la Interprofesional del Aceite de Oliva Español, a través de su marca Aceites de Oliva de España, con la colaboración de la Unión Europea y del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Consiste en una aplicación para dispositivos móviles bautizada como “Experiencias Aceites de Oliva”, y permite iniciarnos en la cultura de los buenos aceites de oliva de un modo nuevo, dinámico e interactivo; incluye un “seleccionador” para elegir el virgen extra monovarietal más adecuado para cada receta o técnica que vayamos a realizar. Aceite a la carta, con vistas al sabor más gourmet en nuestra cocina.

Y en el ámbito académico, señalar que la Universidad Pablo de Olavide (Carmona, Sevilla), en colaboración con el Centro Cultural de Olivo Basilippo, ha dedicado un año más uno de sus cursos de verano al aceite de oliva virgen extra. Las cifras lo expresan todo: 120 alumnos, 4000 vasos de cata, más un centenar de aceites de oliva virgen analizados, junto a los mayores expertos de cata de aceite de oliva virgen extra de España. Todo ello demuestra el gran interés que existe en nuestra sociedad por esta joya de nuestra gastronomía y nuestra cultura. Se trata de “aprender a catar”, para distinguir los mejores aceites de oliva virgen extra de los defectuosos.

No obstante, en España seguimos estando lejos de Grecia o de Italia en lo relativo a consumo de aceite virgen extra por habitante. Este año en los cursos también se ha profundizado en cuestiones de olivicultura, salud o derecho alimentario.

En conclusión, el aceite de oliva virgen extra está siendo apoyado y mimado por la prensa, la industria alimentaria y la Administración nacional y europea, convirtiéndose en una referencia gourmet y de salud, ya que también los profesionales de la medicina aconsejan su consumo por unanimidad. Por ello últimamente han tenido lugar diversas conferencias a cargo de médicos prestigiosos, hablando a favor de nuestro aceite de oliva virgen extra.