Super e hipermercados han crecido y se han diversificado en los últimos años, buscando fidelizar al cliente de la gran ciudad. Pero también los pequeños y medianos supermercados se han ido instalando en los barrios para ofrecer una adecuada cercanía al comprador. Y por otro lado, los clientes han ido cambiando sus hábitos de compra, haciéndose más exigentes. Ya no hay tanta fidelidad para con un supermercado concreto. La revista OCU Compra Maestra de julio-agosto –a la que estoy suscrita-, dedica un extenso reportaje sobre este análisis, para el que ha pedido opinión a casi 5.000 usuarios.

Conclusiones extraídas por OCU:

El consumidor no solo se guía por los precios más bajos a la hora de comprar, sino que también tiene en cuenta otros factores como la variedad de productos y marcas, o la atención al cliente. Es cierto que hay familias que no tienen más remedio que comprar en base a los descuentos.

El supermercado es la opción preferida para las compras, y la mayoría de los consumidores acuden entre una y tres veces por semana, ocupando las marcas blancas un buen lugar entre sus preferencias. Aquí se compran productos de alimentación general, charcutería, limpieza e higiene y congelados.

El comercio tradicional se sigue manteniendo –a pesar de las pesimistas predicciones- , y vende más productos frescos que los grandes supermercados, sobre todo por la cercanía al consumidor.

Los clientes de los hiper más “selectos” (Hipercor y El Corte Inglés) son conscientes de sus altos precios, pero eso no les disuade ni les hace cambiar de centro comercial, ya que tienen muy claro sus preferencias.

Una mayoría de consumidores no está dispuesto a comprar si opina que los productos no ofrecen una calidad mínima. En eso son muy inflexibles, según el estudio.

img003Los españoles compramos sobre todo el pan, la carne, frutas y verduras y pescado en el comercio tradicional, y la charcutería y queso en el supermercado cercano.

Se ha constatado un gran éxito en los establecimientos de descuento en los últimos años. Da igual que tengan poco surtido de productos, porque se valoran sus marcas blancas.

Las preferencias sobre ciertos supermercados empiezan a bajar debido a la falta de variedad de marcas. (Mercadona pierde incondicionales).

Las campañas de bajadas de precios de Hipercor y Corte Inglés no han tenido el éxito esperado.

La apertura de los hipermercados en domingos y festivos no encuentra partidarios en el 47% de los encuestados, que opinan que comprarían solo en caso de urgente necesidad.

Los factores que más aprecian los usuarios son por este orden: política de devolución, posibilidad de comprar en el mismo sitio, información en el ticket, atención en la caja, limpieza, facilidad para encontrar los productos y variedad de marcas para el mismo producto.

Ha bajado la frecuencia de compra en los hipermercados. Muchos que antes compraban semanalmente, ahora acuden cada quince días (al parecer, la distancia cuenta).

Los jóvenes son los usuarios más fieles a los hipermercados, y la tercera edad son los menos afines.

En mi caso, cada vez frecuento menos los supermercados, pues tan solo busco en ellos productos de limpieza, conservas y algunos lácteos (tengo más tiempo para comprar que antes). Y me molesta mucho no encontrar en esos establecimientos mis marcas favoritas, cosa que, por cierto, está dándose en muchos supermercados, incluso en los «selectos». Al final, encuentro esos productos en las tiendas tradicionales, a las que puedo acudir sin tener que recurrir al coche y en las que el proveedor te da toda clase de información y el mejor servicio.

OCU está llevando a cabo a través de su revista, estudios muy serios sobre hábitos de consumo de los españoles, así como sobre la calidad y garantía de los productos que habitualmente adquieren. Es el medio más representativo de los derechos de los consumidores.