UCA-Carmina Wander-Berghe_editado-1La semana pasada cambié tres mañanas de playa por otras tantas de sesiones académicas de la mejor formación. De lunes a miércoles asistí al curso “La doble cara de la alimentación: factor de riesgo potencial o elemento esencial en la prevención de la enfermedad”, enmarcado en la edición 65 de los cursos de verano de la Universidad de Cádiz. Por allí pasaron prestigiosos especialistas médicos en nutrición y endocrinología. A ellos hay que escuchar y no a tanta publicidad llamativa sobre qué y cómo debemos alimentarnos. La primera ponencia se tituló “Alimentación saludable. Dieta equilibrada. Nuevos alimentos en la dieta”. Estuvo a cargo de la Dra. Carmina Wandem-Berghe, profesora de la Universidad CEU Cardenal Herrera, en el área de nutrición del Centro Superior de Investigación en Salud Pública de la Comunidad Valenciana. Haré un pequeño resumen de la primera parte.

La ponente recordó la definición de alimentación saludable: “aquella que proporciona al cuerpo sustancias necesarias para la salud y que el organismo no puede autogenerar”. Y sobre un mapa mundial, señaló las zonas con menor esperanza de vida, que coinciden con las del hambre. Además de éste, otros factores determinan la longevidad humana, como la salubridad, la tecnología médica, la mayor renta per cápita y otros cambios sociales.

De hecho, en el primer mundo, casi la mitad del total de muertes por enfermedades crónicas son atribuibles ya a las enfermedades cardiovasculares. La obesidad y la diabetes también están mostrando tendencias muy preocupantes, no sólo porque afectan a una gran parte de la población sino también porque han comenzado a aparecer en etapas más tempranas de la vida.

Alimentación saludable. Dieta equilibrada. Nuevos alimentos en lActualmente hay abundancia de alimentos, y en las sociedades desarrolladas comemos más de lo que nos toca. Las enfermedades están asociadas a los hábitos de vida (crónicas como obesidad, osteoporosis, enfermedades dentales, diabetes, cáncer, etc., ninguna transmisible), pero que son una carga económica para los países (coste familiar, absentismo laboral y coste de los gobiernos). Por ello habría que analizar las dos últimas décadas de la vida de una persona. ¿Cómo las vivimos?.

Hay factores modificables consistentes en mejorar la composición de la dieta, cambiar el estilo de vida, actuar sobre el medio ambiente, hacer ejercicio, y actuar sobre la genética (o epigenética).

Por tanto, dieta saludable es la que aporta suficiente energía, la que necesitamos. Es equilibrada, por ofrecer la proporción necesaria. Es variada, por asegurar  todos los nutrientes. Está adaptada también a las circunstancias reales, según factores geográficos y culturales.

Una dieta saludable debería estar compuesta por 15% de proteína, 55% de hidratos de carbono y 30% de grasas (de ellas, 10% saturadas máximo).

La dieta mediterránea es una de las mejores, pero no es la única dieta saludable. En la pirámide de la alimentación de 2010, se incorpora también el vino, proponiendo una copa de vino tinto al día para la mujer y 2 copas para el hombre. También se incluye el aceite de oliva virgen extra, y beber agua, esencial para la alimentación.

En la base de la pirámide aparecen otros alimentos, aconsejándose siempre que sean estacionales, por mejores y más baratos, y el comer en compañía. Esta dieta fue estudiada por Ancel Keys en 1952, que la analizó en 7 países, según grupos de población, relacionando estilo de vida, dieta y enfermedades cardiovasculares. En Japón no hay dieta mediterránea pero tienen la menor tasa de enfermedades cardiovasculares por su consumo de pescados azules.

La pirámide también incluye lácteos, alcohol moderado, sobre todo vino y cerveza (el resveratrol, un antioxidante). También se aconseja el sol, por su vitamina D, la siesta y tener menos estrés, junto a una moderada actividad física. En suma: dieta con menos sodio y más potasio, con fibra en verduras, frutas y frutos secos. Todo ello será beneficioso para la flora intestinal, los niveles de colesterol, el riesgo de cáncer de colon y la función intestinal.

Hasta aquí la introducción del curso para ir entrando en materia.  Seguiremos escribiendo.

(Suerte que por la tarde también hay playa).