Estábamos olvidando la noche. Solo la queríamos para el pronto-tapeo nocturno en fines de semana, pero ella lo puede todo. Y para muestra, el pasado 16 de mayo, viernes, en el Café Teatro Pay-Pay, en Cádiz. En el local de frívolo pasado actuaban Verónica Díaz (de voz portentosa) y Paco Medina (guitarra, cantautor y corista). ¡Qué pena me dio contemplar la sala medio llena!. Cádiz está olvidando la noche también, a pesar de que ya no huele a tabaco en el interior de los locales. El concierto, ciertamente inolvidable. Carga de batería anímica para largo tiempo.

Seguidores cercanos sentados junto al pequeño escenario del Pay-Pay, en dónde uno se hace grande, se colocaron también pegados a la tarima. Tanguillos de Martínez Ares, de Antonio Martín, rancheras de “Los Trasnochadores”….déjame esta noche soñar contigo, del mejor Zenet, jugarse la vida, probar tu veneno….la noche empezaba a hacer efecto.

Sentimientos de ligereza, de agilidad, porque estábamos cogiendo carrerilla para volar por encima de recuerdos y de sensaciones pasadas….¡ay, que caiga el aguacero!, y ¡un chaparrón!, y nos mojemos los dos…. Verónica se come el escenario.

Paco Medina canta al Juan Lanas de su tema ¡qué bonito es el amor!, y Verónica repasa La bien pagá, en versión propia de flamenco fusión. Cádiz La Nuit en su pequeño estado puro, porque ya no sé qué hacerte para que me quieras… en la noche trimilenaria, los colores rojos del rótulo se mimetizan.

Carteles y CD’s en las vitrinas de las paredes del Pay Pay; los ví al salir del baño al que tuve que entrar con urgencia por tanto líquido ingerido, aprovechando un descanso de los artistas, no quería perderme nada. Tenía ya el corazón estirado, amasado, formateado….

Más temas: La Niña de mis Ojos, de Antonio Martínez Ares….. ¡Balcones!……, melodías del más grande carnaval y sus sentimientos en una voz femenina, que también homenajea a Carlos Gardel…. la madre de Verónica –entre el público- orgullosa de su hija, y no es para menos. No me acordaba que ya no puedo tocar los palillos por la artrosis de mis dedos. ¡ay, que se pare mi tiempo!

Paco Medina nos encoge el corazón con el tema de Serrat Sinceramente tuyo, a modo de declaración amorosa en tiempos de oscuridad; ahora hay que recordar las tristezas del amor en el pasado, que es como haber pasado hambre, aunque ahora comamos todos los días. Yo tampoco quiero ir por tu vida de visita.

Iban ya dos botellas de tercio de cerveza Alhambra, fresquita, lo suficiente después de la cena para hacer tiempo, en la noche recogida de Cádiz. Y la espuma quedaba entre labios y acordes. Entonces vino el Romance de Curro El Palmo…¡oh! demasiado para nuestra edad, disfrutando de cada segundo concentrado del concierto de estos dos buenos elementos, Verónica y Paco.

Solicité, pedí y rogué a los artistas el tema ¡Oh Cádiz!, del mejor Paco Alba, el comparsista clásico siempre vigente…..el tema por la igualdad de las culturas o tal vez por el dominio de las religiones… pero la copla es preciosa. No sé que tiene esta ciudad….y me la dedicaron. ¡oh Cádiz!, a cantarte yo vengo aquí….alianza de carnavales. Les dejo el enlace, para no seguir escribiendo.

Noche de El Pópulo, en el Pay-Pay, un nuevo sorbo de cerveza, rodeados del circo romano, de la Catedral vieja, de la posada del XVI, de la Casa del Almirante, de las albóndigas de El Malagueño, y lo más antiguo de Europa; mágicas canciones, tan lejos y tan cerca….Verónica puede con todo, ¡pena, penita, pena!….¡temperamento!, y gusto que diría mi madre. Pechá de música, casi dos horas de actuación, vellos de punta, ojos abiertos en la madrugada, despedida por rumbas, subidón de ritmos, creatividad mágica, habaneras de Cádiz a coro; es mucha droga para una noche.

Magia de artistas gaditanos, que manejan su propio material. ¡Qué intensidad!. Estábamos olvidando la noche, pero la noche nos vino a ver. Inolvidable Pay-Pay.