Con una jornada muy aprovechada, tuvimos la oportunidad de visitar a primeros del pasado mes de marzo el Parque Nacional de Doñana, desde la localidad de Almonte (Huelva). La parte expositiva de la ruta se desarrolló en la sede de la Fundación Doñana, en el Edificio CIECEM de Matalascañas, en dónde intervinieron María del Carmen Castrillo Díaz, Gerente y Coordinadora General de la Fundación Doñana 21, y Jesús Mateos Mateos, Responsable Técnico de Dinamización Social de la referida Fundación. Sus charlas precedieron a un vídeo sobre el Parque.

Doñana, de incalculable valor natural, es una referencia en Europa, junto con su historia y su economía, además de por su equilibrio y desarrollo sostenible. Fue cazadero real desde el siglo XIII, con Alfonso X El Sabio. En 1969 se declara zona protegida (por su valor natural) y en 1992 sostenible (por el uso del hombre).

En el archivo privado del Palacio de Medina Sidonia –el más importante de Europa- se encuentra el valioso legado de Doñana. Aunque hay varias teorías, se cree que su nombre viene del VII Duque de Medina Sidonia, al casarse en 1581 con Doña Ana de Silva de Mendoza, hija de la princesa de Évoli, que pide a su marido hacerle en Doñana una casa.

La comarca vivió importantes acontecimientos como la visita de Felipe IV en 1624, con un banquete para 12.000 personas, entre ellas Francisco de Quevedo. Alfonso XII estuvo cazando aquí durante 29 años. Más tarde comienza el interés científico por Doñana, creándose el Parque Nacional, sede de la Estación Biológica de Doñana. Ya en los años 80 del pasado siglo, se apuesta por un modelo sostenible desde el punto de vista medioambiental, económico y social, para lo que se crea la Fundación Doñana XXI.

Son 14 los municipios incluidos en este espacio, de las provincias de Sevilla, Huelva y Cádiz, con una superficie total de 290.162 hectáreas, y 186.000 habitantes, en el delta formado en la desembocadura del Guadalquivir, entre el océano atlántico y el río. Se compone de un parque nacional, (con máxima protección) un parque natural (menor protección, permitiéndose algunas actividades), y una zona de protección especial. La formación de Doñana es una batalla entre el mar y el río.

Una parada rápida para almorzar nos permitió comenzar la visita guiada a la hora prevista, y aprovechar la luz de la tarde, a bordo de vehículos todoterreno. El recorrido atravesó unos 30 kms de playa, el dinámico sistema de dunas movibles con su variedad de plantas autóctonas, el delta del río con vegetación y las chozas en otro tiempo habitadas, así como el bosque de alcornoques de aprovechamiento maderero. Durante el trayecto, pudimos contemplar espléndidos ejemplares de ciervos y jabalíes, así como todo tipo de aves.

Doñana es una comarca llena de vida y valor incalculable en recursos naturales, pero también es un lugar donde conviven explotaciones agrícolas y pesqueras, en armonía y respeto con su ciclo vital.