Con un calor excesivo para la época, y con un preludio de feria atípica de mayo, Sevilla se llenó esta mañana de trajes de chaqueta, corbata y pañolito de estampado corbatil a juego…. Intento con esta entradilla iniciar una conversación bloguera con ustedes, señores lectores, sobre el evento de la semana: la presentación a nivel nacional del fino Tio Pepe en rama, que en 2014 alcanza ya su 5ª edición (las otras cuatro nos las perdimos). Fue en el más bello escenario hostelero sevillano: el Alfonso XIII, decorado cual caseta de feria. Pero el sabor, una vez más, lo puso Jerez, sus bodegas González Byass, y el director de cata-insignia Antonio Flores, Master Blender de la firma jerezana. Todo un placer visual, aromático y gustativo, pero además fresquito.

Desde 2010, seiscientas botas se seleccionan cada otoño entre distintas soleras, y de ellas solo se hace una saca, para obtener un Fino Tío Pepe especial: “de un color amarillo pálido, con reflejo verde oliva y oro; aromático, elegante, producto de la flor, intensificado por su naturaleza, no refinado, con aromas de almendra y levadura…..” En suma, se consigue un fino fresco, intenso y complejo, con un final salino.

El director de cata Antonio Flores dirigió el acto buscando la ambientación desde este elegante salón sevillano –con unas cien personas- a las estancias sombrías y silenciosas de las bodegas jerezanas. Por ello, dio la bienvenida en lo que fue un viaje emocional: con sal y poniente, albariza, tiza y albero, viña, trabajo y oro, y música para el mundo de la primavera.

Tres copas en nuestras mesitas altas que intentaré describir:

1) un mosto excepcional, afrutado, con aromas florales de la uva palomino fino; alegre, fresco. Sobre él se construye Tío Pepe. No puede olvidarse que dónde se terminan los vinos blancos, empieza el vino de Jerez, y este mosto es el recién nacido.

2) un vino joven, de crianza biológica, encabezado a 15º; un vino vivo con un salto ya de 2 años, transformado por la levadura. Sustituye a los aromas primarios; más seco y más complejo, más mineral y más panadería. Ahora, el joven viene con ganas de comerse el mundo y en proceso de evolución.

3) y el vino Tio Pepe en rama 2014: sobre 20.000 botas, se seleccionan en otoño 100, y de ésas, se extraen 60 con lo mejor; aquí va un vino con luz, olor, amarillo pajizo, ya totalmente evolucionado. En rama, no filtrado ni clarificado. El tiempo está ya detenido en la botella, con la mar cercana como referencia.

Un grupo de música ambiental-fusión envolvió el salón con aires sevillanos, público mayoritario en el evento jerezano. Pedro Revuelta, vicepresidente de González Byass, habló de la sherry revolution. Hoy el protagonismo ha sido para este Fino en rama Tío Pepe, todo un carácter.

Cata primaveral de tres finos (uno de ellos un mosto), junto a la ligera degustación de un cóctel. Sorprendentemente, al salir al exterior con los más de 30 grados a la sombra, estos vinos se han adaptado y metabolizado en nuestro interior, sin causarnos ninguna molestia. Ya solo nos queda el mejor recuerdo….

¿Habrá alguna caseta de feria que tenga el fino Tío Pepe en rama?