Mi amigo el periodista Pepe Monforte (www.cosasdecome.es) me lo había advertido: la tintilla de Rota le va divinamente a las verduras. Y lo comprobé en un sencillo revuelto, rico y muy de este tiempo cuaresmal y de hortalizas en lote, que se apoyan unas a otras: habas, alcachofas, guisantes….etc. He aquí la receta.

Ingredientes (tres personas): un manojo de ajetes, un pimiento verde de freír, un calabacín grande, hojitas de albahaca, tres huevos, un chorreón de tintilla de Rota, sal, aceite y tres huevos.

Sencillísimo: pelamos los ajetes dejando solo la parte blanca y los troceamos, picamos también el pimiento y el calabacín a daditos previamente pelado. Escogemos dos o tres hojitas de albahaca y las troceamos.

En un perol con un poco de aceite (podemos contar tres cucharadas, una por persona para controlar las calorías), ponemos a pochar los ajetes unos cinco minutos; a continuación añadimos el pimiento, salteando un poco durante otros cinco minutos, y enseguida el calabacín. Subimos el fuego y añadimos un chorreón de tintilla de Rota, la albahaca y la sal. (Tengamos en cuenta que el alcohol necesita unos diez minutos para evaporarse).

Dejamos que todo se haga durante veinte minutos a fuego medio, añadiendo entonces los huevos y removiendo bien. La tintilla le da un toque especial, tal como indicaba el Sr. Monforte.

Servimos enseguida.

La tintilla de Rota es un vino recién recuperado, pues había caído en el olvido por ser poco productivo. Su origen se estima a finales del siglo XIX. La Bodega Juan Martínez Niño (Bodegas El Gato) ha elaborado y comercializado esta variedad, actualizando incluso la imagen de la botella (foto cedida por Cosas de Comé). Es un vino ligeramente dulce, de color caoba oscuro y es específico de Rota (Cádiz). Según indica su etiqueta, en los siglos XVI y XVII se exportó a Inglaterra, Holanda e Italia. Su producción es limitada, pero tiene muchas aplicaciones en la cocina y la repostería.

Nos gustó esta receta.