Sin sentarnos en la barra a esperar nuestro turno, ni conocer su nombre ni su decoración. Sin dirigirnos al camarero para pedirle la tapa ni dejarnos influir por su simpatía, y sin ver si había público o el bar estaba vacío. Sin tener que coger el coche para ir de un bar u otro, o darnos un pateo para hacer la ruta gastronómica….pues así y todo, este mediodía, en Lebrija probamos gratuitamente 20 tapas de otros tantos establecimientos.  Para eso actuamos de Jurado de Tapas en la VI Ruta de la Tapa de Lebrija, organizada por APYME (Asociación de Pequeños y Medianos Empresarios de Lebrija). Desde mañana y hasta el día 23, tendrá lugar esta muestra gastronómica de 20 establecimientos de la localidad. Por cierto, solo probamos tapas, sin vino ni cerveza, solo agua entre plato y plato. Ser jurado de tapas es un trabajo muy duro….

En una mesa redonda coincidimos con los otros miembros del Jurado: dos hosteleros punteros de Sevilla capital –Robles-, dos miembros de un grupo gastronómico de Dos Hermanas (Salmedina), una profesora del ciclo formativo de Cocina del Instituto de Lebrija (Silvia) y un experto en gastronomía –Fran- . Y en el servicio, los alumnos de este centro de enseñanza culinaria, serios, profesionales, amables y eficaces.

Las veinte tapas concursantes fueron llegando de dos en dos, numeradas del uno al veinte, sin más referencia de origen del establecimiento, tan solo el nombre de pila (filete de corvina con salsa tártara, caprichos de tierra y mar, lomo en hojaldre, falso risotto….etc.). Llegaban por un lado en un plato tipo a modo de presentación, y aparte en una fuente para compartir los jurados. Se trataba de elegir entre ellas la tapa más innovadora, por lo que había que ser un poco más exigente con estas propuestas. Era algo más que la tapa clásica o tradicional, puntuando lógicamente la presentación y la originalidad de la composición.

Buen rollo el de los miembros del jurado. Aunque es cierto que no tuvimos demasiado tiempo entre una tapa y otra para cambiar impresiones, que no fueran el valorar los platos. Para ello, se nos facilitó un formulario en el que fuimos reflejando nuestras puntuaciones. Sí quedó muy claro que en general coincidíamos en las opiniones. .

Veinte tapas son muchas. Sobre todo, a partir de la sexta, caímos en la cuenta de que había que compartir los platos. Era imposible comerlo todo, por una simple razón de capacidad. Ciertamente nos encontramos cómodos en la mesa, rodeados de expertos en tapas, vinos, servicios de hostelería, productos, arte del tapeo y elaboración de las tapas.

Creo que la Asociación Apyme ha tenido un acierto en el modo de presentar el concurso de esta VI Ruta de la Tapa de Lebrija, además de que nos ha facilitado el trabajo al jurado, que en un par de horas pudo acabar su trabajo sin moverse de la mesa, y sin estar sujeto a la influencia de factores «exógenos» a la hora de valorar un tapa. Solo un tema pendiente: el haber incluido los vinos de la comarca en esta ruta como maridaje.

Veinte tapas más que decentes. Algunas yo diría que espectaculares, incluso con productos sencillos, lo que habla de la habilidad del cocinero. Veinte tapas cuyos nombres sí nos hemos aprendido junto a su fotografía, pero de las que no sabemos su autor. Nuestros formularios de puntuaciones, una vez firmados por cada uno, se introdujeron en un sobre y éste a su vez fue cerrado y sellado. Hasta el final de la ruta no se sabrán los ganadores. Y espero para entonces poder saludar y felicitar personalmente a estos buenos profesionales.

Lebrija tiene una población de 27.000 habitantes, y reconoce haber sido golpeada duramente por la crisis, dado su alto porcentaje de paro. El sector de la hostelería es dinámico e incluso tiene mercado fuera de la localidad, concretamente en la vecina Jerez. Y se trata precisamente de que reciba visitantes. Como siempre, la gastronomía puede producir riqueza, dar puestos de trabajo y dinamizar la actividad económica. Pero eso hay que “currárselo”.

El evento de hoy ha puesto de manifiesto el trabajo de unos empresarios laboriosos, emprendedores e ilusionados con favorecer a su pueblo. Y, nosotros, hemos conocido de nuevo gente muy interesante, lo cual no deja de ser un valioso salario en especie.