De no ser por los resueltos Pilar y Juan Antonio –blog Túbal- nada habría ocurrido. Pero el pasado sábado, el periodista gastronómico Pepe Monforte, actuando en nombre y representación de la revista digital Cosas de Comé y como gerente moral de una generación de comunicadores, cocineros y enamorados de la cocina y la gastronomía gaditana, recibió pues el homenaje y el cariño de más de cuarenta personas afines. Todo ello junto a Manuela, su mujer y su mejor amiga. Ésa es la noticia de esta entradilla. Fue en el Ventorrillo del Carbón, en Medina Sidonia, Cádiz,  y supuso una muestra del espíritu que aunó el gusto de comer en esta provincia y de contarlo a todo el mundo.

Para empezar, habría que subrayar que Cádiz provincia es de lo más activa en vida gastronómica. Sus cocineros son mediáticos, atrevidos, prestigiosos y solventes. Sus bodegueros no paran de aportar nuevas marcas y variedades al mercado. Tenemos buenas escuelas de hostelería aunque la Administración no las defienda demasiado. Producimos y elaboramos productos de primera división. Y para remate, hay una legión de blogueros-feisbuqueros  dispuestos a contarlo todo.

Pero este fenómeno –que pienso que en Cádiz se da con fuerza por su propia genética- debe su vitalidad a un periodista que escogió la gastronomía como su razón de trabajar y de contar. Su página Cosas de Comé es ya una referencia no solo en Cádiz, sino en toda Andalucía, España y la humanidad. Gracias a Pepe Monforte, creador de un estilo propio en la comunicación gastronómica, todo el mundo se entera de lo que ocurre en Cádiz, en lo relacionado con la cocina, los vinos, los productos y los eventos. Luego llegamos los demás y decidimos seguirle.

El grupo que asistió al homenaje fue de lo más variopinto, aunque con un denominador común: el vivir la gastronomía propia, bien como profesión o como pasión, que a veces es lo mismo. Las redes han hecho el resto y por eso compartimos el todo de un mismo espacio.

Personajes de la talla del cocinero Fernando Córdoba (El Faro de El Puerto) abandonaron su restaurante en el día más duro para acudir a la cita. El periodista Pepe Landi –el de las crónicas gastronómico-existenciales y de los mejores titulares- apareció por el acto confirmando su admiración por el monfortismo,  que en tiempos fue pluma en el diario La Voz. Bodegueros tan jóvenes como Primitivo Collantes, representó a los vinos de Chiclana, cada vez más actuales. Críticos gastronómicos como Mariano del Rio y su esposa Mamen, abrazaron a Monforte confirmando el principio y el presente de una gran amistad. El corporativismo gastronómico se presentó de lujo con Ángela, María Luisa y Fátima, todas del El Almirez, símbolos de la cocina de la provincia. Antonio Reyes, Concejal de Cultura sanluqueño, representó el apoyo institucional puro; igual que Rocío Sutil, gerente del emblemático Hotel Playa, organizador de eventos gourmet.

Carlos Caburrasi, cervecero experimental y bloguero de patinillo no quiso perderse el almuerzo asidonense. Pronto conoceremos su cerveza. También del gremio hostelero asistieron Raul Arsenio Cueto (Arsenio Manila) y su lugarteniente Toni Benítez. Buen proyecto y transparente el suyo. Los organizadores de catas Virginia Miller y Alberto, nos contaron sus últimas experiencias con el vino en inglés. Tres miembros de la Asociación de Cocineros Los Borriquetes, de Conil, correspondieron con su asistencia al apoyo que siempre recibieron de Monforte y Cosas de Comé, y le trajeron como presente una muestra del polen de hinojos, su más moderno ingrediente. Venían con Paco Vázquez, sabio de la huerta de Conil y autor de dos libros de cocina local, otro personaje para archivar. Y no puedo olvidar a Maria Isabel González bloguera con clase y radiofónica en nutrición, captadora con su cámara de los mejores momentos gastronómicos, que también estuvo. 

Mi buena amiga Maria Luisa Ucero –del libro «Cádiz, una provincia para comérsela»- sigue con su blog y sus descripciones de cocina y gastronomía por diferentes geografías, solo por disfrutar con la narración y con las pequeñas metas de la vida. Amalia y Mari Carmen asistieron como últimas incorporaciones, con su Peña Gastronómica de El Berrueco. Y el broche del postre en sí mismo lo puso Mar Varela, con una tarta fondant en formato de berza, garbanzos, morcilla, chorizo, tocino….una performance que a todos encantó. Una suerte tener a Mar en Cádiz. Y el docente Juan Ramón González Higuero desafió las dificultades de su Escuela, enseñando que siempre se puede aportar apoyo a un buen amigo.

Aplausos, cámaras fotográficas incansables y el menú del Ventorrillo El Carbón más que rico y abundante, convirtieron el homenaje en un canto a la cocina de la provincia y sus protagonistas, y en su deseo de notoriedad por sus propios merecimientos. Porque lo que no se cuenta, simplemente no existe.

Salmorejo de remolacha, croquetas de cola de toro con salsa de setas, empanadillas de tagarnina y pringá (de lujo), una sopa de tomate, un arroz con espárragos, una berza increíble y un revuelto de tagarnina, desfilaron por nuestra mesa con un sabor inmejorable.  

Los vinos dieron lo mejor para suavizar la digestión: Viña Galvana (Bodegas Delgado Zuleta), el tinto Garum (Bodegas Luis Pérez) y el espumoso Barbadillo, fueron los representantes del buen momento que viven los vinos gaditanos. Cada uno jugó un papel más que digno en estas mesas amigas del mundo de la gastronomía.

El Ventorrillo del Carbón revive como establecimiento un excelente momento en su oferta de cocina tradicional y bien resuelta y presentada, después de doscientos años sin moverse del mismo solar.

Un grupo de amigos que se reúne, come, cuenta y disfruta. Por algo Pepe Monforte señaló el camino, que no es sino convocar en un mismo sentir el seguimiento de las cosas de comer, en su vertiente más mediática, creando así orgullo y conciencia. Unos crean los eventos y otros los contamos. ¡Qué buena colaboración mutua!.

El pasado sábado en el Ventorrillo estábamos casi todos: los restauradores más emblemáticos y también los blogueros más conocidos de Cádiz, con algunas ausencias significativas. No hay que olvidar que Monforte fue el fundador, y que luego llegamos los demás. Por eso le aplaudimos, en esta pequeña gran fiesta de la gastronomía gaditana.

La crónica genial del periodista Pepe Landi

Y aquí va el verso de mi hermano Gabriel, dedicado a Monforte:

Principio del formulario

Desde que GGG era de reírse,

Hasta tomarse en serio todo este asunto

de que alguno se coma, punto por punto,

que ahora el GGG es pa descubrirse.

De cuando en Cai la tapa era mu flojilla

o dura hasta decir “pónmela en remojo”,

o “tapa con la tapa una alcantarilla”,

o “¡no me tarde más, camarero, flojo!”

Hasta la fecha de hoy, recobrado el norte

de conocer mejor lo que Cádiz hace,

gracias a viajar y el firmar las paces

con la Gastronomía Pepe Monforte.

De trabalenguas, La Tapatología

es rama principal del conocimiento:

a todo el mundo hoy le importa un pimiento

y llora la cebolla con alegría.

Lo que invita a comer mientras se viaja;

es ya licenciatura, es de los blogueros.

Un ejemplo tenéis con este ventero:

cultura, pan y vino qué bien encajan.

De la tortilla hizo apartado aparte,

hubo bien poco que tanto bien aporte;

ha nombrado doctores, rector Monforte

por juntar papa y huevo con ciencia y arte.

Sabe que disfrutar es cosa pasajera,

por lo que nos invita siempre a la risa,

llevar lo gaditano como bandera,

comer al aprender y beber sin prisa.

Te damos hoy las gracias por el circuito,

uniendo corazones, echando un cable

y te felicitamos tu entrega amable.

Lo normal es que salte el “que hable, que hable”.

Tú, sin agobio, espera a los pastelitos.

Y por tu lema, lema del mundo entero,

a la galaxia más lejana de Cádiz,

por dulce de amistad contra cualquier cáliz,

¡Viva tu corazón y viva el puchero!