Ayer martes tuvimos la suerte de asistir a una cata-presentación de tres vinos tintos, lanzados al mercado por Santi Jordi, joven enólogo jerezano y presidente de la Federación Española de Enólogos. Se trata de su primera colección de vinos de autor. Tres nombres originales para tres tintos con personalidad y de producción limitada: Ser o no Ser, Margarito&Amapolo y Flor de un Día. El magnífico y amplio patio de El Tabanco (calle Rosario, Sevilla) se llenó una vez más, como un valor añadido a este tipo de actos relacionados con el vino como protagonista.

El enólogo toma la copa de su vino, lo mueve en el sentido inverso a las agujas de un reloj, sin perderlo de vista, y se lleva su aroma a la nariz varias veces. Él ya conoce a la perfección el carácter de cada una de sus creaciones, pero no obstante siempre busca algún matiz nuevo, algún elemento que empiece a desprenderse con el movimiento, alguna sorpresa, tal vez con la temperatura u otro parámetro del clima. La botella y el tiempo son también factores que van a condicionar el resultado de un buen vino. Ayer, en El Tabanco, Santi Jordi “habló” con sus tres vinos recién nacidos.

Ser o no ser: es un tinto de Toro, criado 12 meses en roble francés, 100% uva tinta de Toro. Los viñedos se localizan en cuatro parcelas distintas, con clima extremado, y con una antigüedad de entre 40-55 años. La vendimia se realiza manualmente.

Visualmente es rojo picota o rubí, de capa media. En nariz aromas frutales sobre todo y también a madera. En un segundo trago aparecen los taninos. En boca tiene armonía y potencia. Yo diría que es un tinto joven muy suave al paladar, donde predominan los aromas frutales.

Margarito&Amapolo: Es un tinto de la Tierra de Cádiz, con 6 meses de crianza en roble francés y americano. Variedades 80% Petit Verdot y 20% Tintilla de Rota (Graciano). Los viñedos se ubican en el término de Jerez de la Frontera, con un clima mediterráneo, en suelos de albariza y caliza, en parcela única. Las viñas tienen entre 9-13 años. Se elabora con selección de racimos y el control va con la estación en los viñedos de Jerez (Syrah y Cabernet dependen mucho de la climatología anual).

En vista es de capa alta y rojo oscuro intenso (caoba tal vez y morado). En nariz es elegante, predominando claros aromas minerales, con un fondo de frambuesa o mora. En boca se equilibra, es elegante, redondo y carece de acidez. Un asistente a la cata en la sala comentó que este vino tiende a mejorar con el tiempo ya en botella.

Flor de un día: Es un vino de Toro, criado en roble francés y afinado en botas de Palo Cortado. Es uva 100% Tempranillo. Los viñedos se localizan en la provincia de Valladolid, con un clima continental en parcela única. La edad de la viña ronda los 90 años. Se vendimia con mesa de selección. Es un vino que necesita oxigenarse a base de tiempo.

Visualmente es de capa media alta, rojo oscuro. En nariz salen aromas lácteos y a vainilla y canela. En boca es más vigoroso e intenso que los anteriores, con taninos elegantes, pero es más seco y ácido que los anteriores. Tiene 14,5º.

Los vinos estuvieron maridados con una excelente mojama y un queso curado. Pero queremos resaltar la calidad de la La Regañá Don Pelayo, que acompañó a ambos.

Su creador, David de Castro, se refirió a su regañá como la única en el mundo fabricada sin aditivos, artesanalmente una a una, y con la mejor harina del mercado. La Regañá Don Pelayo contiene flor de sal de las marismas de Cádiz. Sus picos son también un producto gourmet, muy diferenciado del resto. Esta regañá está cada día más presente en los mejores bares y restaurantes de Andalucía.

En resumen, una agradable velada rodeada de tintos, mis vinos favoritos. Los dos primeros –Ser o no Ser y Margarito&Amapolo- se adaptan mejor a mis gustos. También aludir a la originalidad e imagen de las etiquetas de estos vinos, de producción muy limitada y elaboración artesanal.

Y por supuesto, dar las gracias a Probando Probando, como organizador del evento en este singular establecimiento. En actos como éste, no solo disfrutamos de los mejores caldos de Bodegas Romate con los que cuenta el lugar, sino que también podremos abrir la mente a otras creaciones enológicas, junto a nuestros entrañables amigos del mundo de la gastronomía.