Me dispongo a escribir este post sin tener una información completa como para un buen reportaje, lo advierto. Aparte de los informativos y de alguna película los fines de semana, prácticamente no veo la tele. Por eso tengo la suerte de ignorar el famoseo de la gran audiencia. Pero como existen programas de cocina en las diferentes cadenas de televisión, pues me gustaría hablar de ellos, comentando la noticia que publica la prestigiosa página Eroski Consumer, que argumenta –seguro que con razón- que cada vez hay más cocina en televisión, pero la gente cocina menos. Es decir: aparte  de entretener y divertir, ¿sirven para algo los programas de cocina?. Para empezar creo que no todos son iguales: el de Canal Sur, que dirige el magnífico Chef Enrique Sánchez promueve una cocina más que decente, basada en los mejores productos andaluces. Pero no siempre es así.

El reportaje de Eroski formula cinco preguntas sobre los programas y los concursos de cocina:

1.- ¿Enseñan a cocinar?. Según recientes investigaciones, más que enseñar habilidades culinarias necesarias para el ciudadano medio en su cocina, buscan entretener o distraer (cita los términos aventura, emoción y sensualidad), pero eso no es la cocina diaria de cada casa….

2.- ¿Muestran recetas fáciles?. Al parecer las propuestas son casi todas irrealizables en una cocina doméstica (en cuanto a medios e ingredientes exóticos). Me imagino que en esto habrá sus excepciones.

3.- ¿Promueven un consumo responsable?. No se trata de llenar el estómago para ser feliz, porque la salud es una importante limitación. Suelen utilizar alimentos superfluos altamente calóricos, sin olvidar que si tienen un origen lejano no fomentan el consumo de productos locales.

4.- ¿Se puede aprender con los concursos de cocina?. Con lo rápido que se desarrollan, está claro que es imposible aprender con ellos. El mensaje que dan es que esa cocina es inalcanzable.

5.- ¿Ver programas de cocina facilita la obesidad?. Está claro que estos espectáculos aumentan el apetito de los televidentes, que mientras tanto se mantienen sentados frente al monitor. Sedentarismo gastronómico, porque además ver la tele y comer al mismo tiempo no es bueno.

Hasta aquí mi comentario sobre el artículo de Eroski. Por mi parte, diré que a excepción de la cocina de Enrique Sánchez y de Arguiñano (un cocinero impagable), los programas y concursos de cocina no me llaman la atención. Creo que preparar alimentos no es un espectáculo sujeto a retos ni a tiempos. Cocinar a diario con los productos de siempre (o casi siempre) no tiene interés ni morbo, sino trabajo y esfuerzo. La cocina de casa debe planificarse en función del objetivo de la salud como primera condición.

Particularmente, me quedo con algunas páginas webs y blogs más que eficaces en el tema de la cocina y la nutrición, además de algunas buenas publicaciones que hay en el mercado. Gracias a todos ellos, estoy comprobando a diario todo lo que me queda por aprender en esto de la cocina y el modo de comer.

Michael Pollan, periodista norteamericano y famoso autor de libros interesantes sobre alimentación declara: “Si quieres comer menos, cocina por ti mismo”.

(La foto es de internet).