“Servimos al momento, cocinamos sin prisas y con mucho cariño”. Con estas frases se define el estilo de dosbocados, un puesto perteneciente al rincón gastronómico del mercado central de abastos de Cádiz, que abrió sus puertas hace ahora seis meses. En él se elabora la cocina de toda la vida, pero en pequeño formato y con una presentación muy original y variada, para sándwiches, montaditos y hamburguesas. Preparaciones con materia prima procedente del mismo mercado, la mejor garantía. Bubi y Alejandro regentan este puesto –el número 107- que ya tiene una clientela fiel.

El establecimiento cuenta con ocho tipos de panes distintos, como el de cebolla, pimienta y chili y el de semilla de amapola, entre otros, (este último, el más popular). Es un pan que no empapa, muy adecuado para contenidos especiales. Para sus elaboraciones, dosbocados presume de una cocina perfectamente equipada.

Aquí se cocina a diario para degustar en el puesto o bien para llevar a casa. Un repaso a los elementos de la carta despierta la curiosidad y la saliva. Entre los sándwiches figuran: tres quesos con rúcula y nueces en pan de semilla de amapola; brandada de bacalao con pimientos del piquillo y aceitunas rellenas en pan de pimienta y chili; y vegetal con jamón york y huevo en pan de cebolla.

Los montaditos calientes pueden ser de chicharrones especiales con queso, lomo con queso, pollo al curry o serranito.

La mayor originalidad de dosbocados sigue siendo los sándwiches enrollados (de ensalada césar, tex mex, gulas con tinta de calamar o calabacines con parmesano). Y en el capítulo de montaditos calientes, el de tarantelo de atún, que está arrasando entre los clientes. Y no podemos olvidar los sándwiches helados de nata o vainilla y chocolate. Por imaginación que no quede.

También elaboran mini-conos por encargo para llevar y rellenar en casa a modo de canastillas.

Montaditos vegetales, de carne o pescado (como de gambas al ajillo con setas), o pollo al curry, albóndigas caseras, etc., todo recién hecho convierten a este puesto de pequeñas tapas maridadas con pan en un gran objeto de deseo gastronómico.

Estoy deseando probar –en la próxima ocasión- su barquita de sopa de tomate y el de puchero (con garbanzos y pringá y su caldo aparte).

Cocina con imaginación y materias primas de origen garantizado, convierten a este pequeño establecimiento en una referencia de lo que debería ser siempre la tapa: un tamaño mínimo, para probar, degustar en solo dos bocados, y para que a continuación podamos pedir otro sabor distinto y seguir disfrutando. El pan aquí es el elemento conductor más importante.

En dosbocados siempre preguntan la opinión de los clientes sobre sus preferencias. Con ello se aseguran la adaptación a sus diversos gustos. Normalmente, son en su mayoría gente joven, más ávida de novedades en productos y presentaciones. Pero se trata de conquistar el paladar de cualquiera en pequeños mordiscos. No hay más que ver en las imágenes todo lo que sale de esa pequeña y gran cocina de martes a sábado, gastronomía hecha arte en su mínima expresión.

Más información: https://www.facebook.com/pages/dosbocados/511181605600729?fref=ts