No me gustan demasiado estas fiestas ni tampoco cocinar para estas fechas especiales. Creo que la felicidad necesita un tanto de rutina, y en estos días eso es difícil. No obstante, eso no quita para que en casa tengamos preparado para esta nochevieja un menú sencillo, sabroso y de invierno, a base de una sopa de verduras, algunos entrantes y un pastel de pescado. También habrá un postre hecho de frutas, sin azúcar por supuesto. Y al final, colocaremos algunos mantecados y polvorones sobre la mesa, junto al espumoso sevillano de Bodegas Salado –Umbretum Brut Nature- que ya dije que sería nuestro compañero al brindar.

Con el paso del tiempo uno va viviendo de forma distinta, tal vez reinterpretando,  este último día del año. Y lo único que queda es una diferenciación de los proyectos que están guardados, pendientes de desarrollar, y eso sí, los deseos de mucha gente que necesita desesperadamente vivir un poco mejor, salir de alguna enfermedad, o encontrar el puesto de trabajo necesario, y por eso se le pide todo al 2014, que  viene de nuevo.

Pues mi blog y yo, que ya llevamos juntos casi seis años, queremos expresar nuestros mejores deseos de que esta cocina que todos llevamos dentro siga funcionando a diario; y lo haga con responsabilidad, con  solidaridad y con algo de sentido común. Hay por ahí demasiadas cocinas con fundamentos de precocinado, que solo preparan platos de prejuicios preparados, llenos de sal innecesaria y de grasas superfluas y artificiales. El resultado es un menú vulgar y egoísta.

La mejor cocina es la que pone todos los conocimientos, todo el esfuerzo y toda la mejor técnica al servicio de la comunidad; con ella convivimos, con ella vamos evolucionando y creciendo, y vamos aprendiendo la serenidad de nuestra propia experiencia. Y no podemos olvidar que la cocina, como la vida, se desordena completamente, y entonces necesita de unas manos organizadas y de una mente imaginativa para volver a un estado de armonía.

Quiero dar gracias a la cocina, es decir a la vida. La mía -después de muchos años y de mucho trabajo- al menos ha sido capaz de encontrar un lugar en el mundo.

¡Feliz cocina 2014 a todos los que estáis por aquí cerca!.