Arroz caldoso de marisco, fabes con marisco, fabes con perdices, perdices encebolladas, perdices con arroz, conejo con arroz, conejo en salsa con patatas, fideuá, paella especial y postres tradicionales, son entre otros, los guisos caseros por encargo que pueden degustarse en el restaurante Casa Ignacio, en Aljaraque, situado en la calle Nueva, muy cerca del Ayuntamiento. Hace una semana, tras una jornada de actividad medioambiental en la cercana Marismas del Odiel, disfrutamos –junto a treinta personas más- de los menús caseros de Casa Ignacio.

El establecimiento ocupa el solar que fue hace 142 años la Venta La Alegría, la primera posada abierta en Aljaraque, y lugar de la parada final del ganado en aquella zona. Son ya cinco generaciones de la misma familia las que ininterrumpidamente han venido gestionando este restaurante-mesón, con la misma filosofía de tradición y calidad.

El menú servido para nuestro grupo fue de lo más aplaudido, empezando por las patatas aliñadas –con atún y huevo duro-, hechas con mimo y calidad. Siguieron unos buñuelitos de bacalao, un plato de champiñones con salsa y patatas fritas –una de las especialidades de la Casa-, y la famosa carne mechada, fina y fibrosa. Todos estos platos estaban recién hechos, las patatas fritas eran “auténticas”, y se colocaron al centro de nuestras mesas, consumiéndose con rapidez y admiración.

El postre –receta de la abuela- fue una tarta de anís, riquísima, cubierta de almendras y otros frutos secos. Y Loli –la excelente cocinera- nos obsequió con unos exquisitos roscos, también recién hechos.

Casa Ignacio también ofrece menús para navidad, en los que incluye la chacina ibérica, los chocos fritos de Huelva, el solomillo de cerdo ibérico y los postres auténticamente caseros. Más información aquí.

El establecimiento nos pareció más que solvente en servicio y cocina, que además cambia su carta según temporada de productos. Casa Ignacio es una buena opción para disfrutar de la mejor cocina de Huelva, hecha con buenos productos, con las recetas heredadas y con las mejores manos. Todos los comensales de nuestro grupo salieron más que satisfechos. Nosotros también queremos volver pronto.

Y gracias a Loli por esos buenos rosquitos.