La pequeña agencia de noticias de este blog necesita más internacionalización. No he sido capaz de encontrar la fuente original del informe del Parlamento Europeo (Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria), que publicaba los 10 alimentos con mayor riesgo de fraude en Europa. Y tenía interés en leer esta noticia en origen porque señalaba precisamente al aceite de oliva como el producto alimenticio con más riesgo de fraude, seguido de otros como pescado, alimentos ecológicos, leche, grano, miel, café, té, especias, vinos y zumos de frutas.

También circulan por las redes sociales una lista de marcas de aceites de oliva en las que unas son de buena calidad (menos mal), otras de calidad media y una parte es señalada como no recomendada (con diez marcas incluidas). Por último, indican dos marcas con No apta para venta, porque son calificados como aceite lampante.  La lista concluye que de 40 marcas de aceites estudiadas, habituales en nuestros supermercados, 34 son de verdad aceite de oliva virgen extra, y 6 de oliva virgen. Pero hay once marcas –entre ellas algunas muy conocidas- que defraudan al consumidor.

De los datos se desprende que son suaves las sanciones impuestas a los defraudadores y que se tarda un tiempo en conseguir retirar del mercado tanto el producto falso como a las empresas reincidentes. Somos solo pobres consumidores, sin laboratorio en casa para comprobar lo que nos venden. Confiemos en que esta situación mejore.

Pero estamos en tiempos de pasarela de la nueva cosecha de aceites de oliva, de los mejores de 2013. Concretamente, la Diputación de Sevilla organiza de nuevo la convocatoria del premio al mejor aceite de oliva virgen extra de la provincia y el premio al mejor aceite de oliva virgen extra de las sierras (con notas muy diferenciadas). (Esta noticia sí la he leído en el Boletín Oficial de la Provincia). Este evento goza de un reconocido prestigio entre los profesionales del sector, en su ya sexta edición.

La provincia de Sevilla ha sido productora de aceite de oliva virgen extra desde tiempos ancestrales, distinguiéndose en diversas ocasiones por producir aceites de gran calidad. El 7 de noviembre quedó cerrado el plazo para que las almazaras sevillanas pudieran concurrir al premio.

Con esta convocatoria, la Diputación desea apoyar al sector en un momento de crisis, con un producto influido por prejuicios, estrategias y riesgo de fraude, y donde las cooperativas productoras actúan para conseguir un precio más justo del producto. Se trata de posicionarse en el mercado, sensibilizando a los consumidores sobre las excelencias del aceite de oliva virgen extra sevillano.

Los aceites premiados se darán a conocer a los ciudadanos y a los sectores especializados mediante una campaña especial de promoción en jornadas gastronómicas y eventos turísticos. Los aceites sevillanos proceden de almazaras situadas en localidades como Alanís, San Nicolás del Puerto, Las Navas de la Concepción, Constantina, El Pedroso, Cazalla de la Sierra, Guadalcanal y La Puebla de los Infantes (Sierra Oriental); y de El Real de la Jara, Almadén de la Plata, Castilblanco de los Arroyos, El Ronquillo, El Castillo de las Guardas, El Madroño y El Garrobo (sierra Occidental). En cuanto a la sierra sur, figuran municipios olivareros como Martín de la Jara, Los Corrales, El Saucejo, Villanueva de San Juan, Algámitas, Pruna, Coripe y Montellano. Una comarca olivarera muy importante en Sevilla es La Campiña y Los Alcores, con pueblos productores como Cañada del Rosal, Carmona, Écija, Fuentes de Andalucía, El Viso del Alcor, La Campana, La Luisiana y Mairena del Alcor.