Fue D. Manuel Pastor y Landero, ingeniero nacido en Cádiz (1829-1889), quien diseñó y construyó el muelle pesquero y comercial situado entre el puente de Triana y la Torre del Oro, además de otras obras urbanas y ferroviarias, en la zona llamada El Arenal. En la calle que lleva su nombre, se encuentra el mercado de abastos del Arenal, antes llamado de Entradores, construido en 1947 por el arquitecto Juan Talavera, y que ha sufrido diversas reformas y mejoras. Este mercado conserva su característico estilo de mediados del siglo XX, y se encuentra en uno de los lugares más bellos de Sevilla, frente al río Guadalquivir. Su luminosidad y amplitud me encantó.

Al entrar por la puerta principal, me llamó la atención la colocación de  carteles anunciando tiendas del mercado con promociones y ofertas. Ya en el interior, encontré nada más entrar un local dedicado a la enseñanza y práctica del baile flamenco, que se encontraba muy concurrido a media mañana, así como un pequeño puesto de venta y montaje de plantas y flores.

Siguiendo con mi recorrido, pude encontrar varios buenos puestos de frutas y verduras, que me parecieron de gran calidad y variedad, y que siempre son mi debilidad.

El mercado del Arenal tenía también –como todas las plazas- puestos de carnicería y recova, bastante más amplios que la mayoría de los mercados, por cierto. No pude evitar detenerme ante un puesto de pescado decorado como tienda gourmet, con una mercancía de gran nivel. De hecho, había oído hablar de esta pescadería hace algún tiempo.

Una marisquería –El Pesquero- que ocupa gran parte del pasillo, una cafetería y un bar-mesón con nombre El Pópulo, constituyen la oferta hostelera de este mercado de El Arenal.

Y antes de salir, me fijé especialmente en una tienda de productos ecológicos con mieles, huevos, aceites, pan artesano, y un sinfín de artículos de primera calidad en la gama de lo biológico.

Algún que otro puesto estaba dedicado a tienda de ropa y complementos y otro de decoración y cestería.

Es cierto que había puestos vacíos o cerrados, pero pasear por el mercado de El Arenal es ciertamente un placer. Ignoro si abre por las tardes, supongo que sí por parte de los puestos de hostelería.

Frutos secos, huevos ecológicos, quesos artesanos, setas de todas clases, productos gourmet, flores, comidas preparadas, pan de masa madre o cursos de catas de vino, son motivos más que suficientes para visitar el mercado del Arenal.

Sigo con mi pasión por los mercados de abastos, lugares de compra fiable, justa en precio y diversa en oferta, además de un lujo para los sentidos y para las relaciones humanas.

Estoy segura de que volveré.