La mayoría de los supermercados muestran en sus lineales los mismos productos de alimentación. En aceites, leches, conservas, por ejemplo, coinciden los mismos nombres, junto a las marcas blancas que están más que nunca de moda. Sabemos que hay muchas familias que tienen que cuadrar al céntimo los escasos recursos que entran en sus monederos. No obstante, no olvidemos que detrás de productos con marcas de nivel están pequeñas empresas que trabajan mucho y bien por ofrecer lo mejor de la gastronomía, la mejor calidad. Y siempre es un aliciente comer y cocinar con esta buena materia prima, si es que nos lo podemos permitir. Aquí el precio es el elemento diferenciador. Hemos estado en una tienda de Sevilla, Opíparo, que gracias a suministrarse de diversas cooperativas, consigue vender productos de gran calidad a precios muy razonables.

Situado junto al sevillano puente de San Bernardo, el local –que hace esquina- lleva funcionando poco más de un año. El primer cartel que se ve desde el exterior es un anuncio de que vende vino a granel, al mismo precio de bodega. Además, siempre tiene algún vino de oferta.

Loncheados ibéricos, quesos artesanales, mieles, conservas, legumbres crudas y envasadas, aceites de oliva virgen extra, vinos de la tierra, vinagres, y un muestrario variadísimo, convierten a esta tienda en una buena opción para comprar incluso productos básicos para nuestra cocina.

En concreto son las provincias de Sevilla, Cádiz y Huelva las de procedencia de estas buenas mercancías. Vinos a precios más bajos que en otros centros comerciales, conservas muy asequibles y aceites de la mejor calidad sin pasarse en las cifras de la etiqueta.

Es cierto que todos tenemos algún producto artesanal que nos encanta, algunas legumbres favoritas para nuestros potajes (como los garbanzos de Escacena), mieles como la del Rancho Cortesano (de Jerez), o aceites de Osuna como 1881. Opíparo los tiene y a buen precio.

Estamos hablando de productos españoles, y además unidos a esta comarca de Andalucía Occidental, muchos de ellos producidos y gestionados por cooperativas de la zona. Que haya tiendas que apuesten por este tipo de mercancía es sin duda una suerte.