En mi cocina sigue la actividad como siempre, aunque os confieso que la semana pasada hice un pastel de jamón cocido y queso parmesano que no convenció a nadie, ni a mí tampoco. Puse todo mi empeño pero aquello no resultó. Por ello, intentamos acabarlo en el silencio familiar, continuando después las investigaciones culinarias, en busca de platos que puedan ser publicados en este blog.

Esta receta de berenjenas salteadas, está indicada para la cena, momento en que no vale cualquier cosa. Concretamente, una verdura calentita junto a carne o pescado o embutidos light –ligeros y en pequeña cantidad- constituyen un buen aliciente antes de acostarse, seguidos de fruta y el yogur. Este salteado evitó que las berenjenas se me estropearan en la nevera. Primera entrada/primera salida dice el principio contable y así ha sido. Las demás verduras están esperando la siguiente receta que será un buen pisto, pero eso será mañana. Aquí va la sencillísima receta de esta noche.

Ingredientes (3-4 personas): ½ kg de berenjenas, 1 cebolleta mediana, aceite de oliva virgen extra, sal, orégano y algo de buen pimentón.

Elaboración: cocer las berenjenas sin pelar y troceadas a taquitos, con el agua hirviendo unos diez minutos, escurrir y reservar. Pelar y picar la cebolla y pocharla en aceite en un perol. Cuando esté transparente, añadir las berenjenas, saltear, y añadir la sal, el pimentón y el orégano. Servir. Puede llevar también un huevo en revuelto, pero solo salteada está más que rica y es muy digestiva por la noche.

Yo la acompañé con un par de lonchas de jamón cocido.