Esta elegante señora de Barbate (Cádiz) conoce la teoría y la práctica del cacao, un producto legendario pero absolutamente actual, y que en sus manos le obedece sin oponer resistencia. Es maestra en la elaboración del chocolate desde su tienda, Tres Martínez, fruto de un antiguo proyecto familiar sólido y reconocido. Hace dos años asistí a una charla que dio en los cursos de verano de la Universidad de Cádiz. La bombonería de la excelencia es su oficio, su pasión y su arte, tanto, que su obra lleva tiempo traspasando las fronteras de la provincia gaditana. Pepi Martínez, en su obrador, actúa de suave alquimista del cacao. Es un lujo poder contar en Barbate y en Cádiz con su calidad profesional y humana. Hoy nos visita.  

 

Desde el trabajo en el obrador familiar ¿cómo nace tu afición al cacao? ¿Se trabajaba el chocolate anteriormente? Nace más bien para darle una alternativa a esos tiempos muertos que hay en el obrador, bien por temporada o bien por momentos más bajos en el trabajo. También por lo interesante que es el chocolate y el abanico tan amplio que genera este producto.

 

Anteriormente se trabajaba, claro está, pero bastante menos; ahora es de mucho interés y hay cada vez más gente que lo procura y tiene más   consumo.

 

En un mundo de pastelería industrial tan generalizada, ¿Cómo transmitir lo bueno,  y convencer?  Yo creo que no tienes que convencer. Simplemente lo consumen y se dan cuentan de que están comiendo y viendo otra cosa diferente; lo industrial casi siempre está empaquetado y con muchos conservantes.

 

¿Qué papel tienen las pequeñas pastelerías junto a las grandes marcas que hay en el mercado? El papel que tienen es elocuente. La pastelería artesana tiene cada vez más sitio en el mercado, la gente se da más cuenta que el consumo debe ser más fresco y más directo.

 

¿Siguen tus charlas y conferencias sobre el cacao? ¿Cómo te organizas para atender también a tu propia producción? Si, continúo con las conferencias y catas, no con tanta frecuencia como antes, pero creo que seguiré porque es mi pasión. No tengo tiempo pero siempre lo saco.

 

¿La pasión por el chocolate está ayudando a difundir esta cultura? ¿Hay todavía cosas por descubrir? La gente cada vez está más informada de todas las vertientes que tiene este producto y lo compra más  procurando porcentajes y territorios de origen, por lo cual sube el consumo. Como los cultivos no paran, pues tampoco el descubrimiento de paladares nuevos y sobre todo elaboraciones diferentes,  así que hay para largo…

 

¿Qué nuevos proyectos tienes entre manos? Siempre tengo proyectos nuevos. Unos entre manos y otros por cumplir en un futuro, pero es algo que es innato en mí, forma parte de mí, no puedo estar sin ese gusanillo.

 

Todos los días comienzo mi trabajo con muchas ganas e ilusión, porque amo mi profesión.

Merece la pena pasarse por la tienda Tres Martínez, una pastelería artesana, creativa e innovadora.