Con tantos eventos publicados últimamente –presentación de vinos, visitas a tiendas, jornadas gastronómicas, muestras de licores…. Pensarán ustedes queridos lectores  -con razón- que en mi casa no se come. Hace tiempo que no publico una receta nueva en condiciones, porque las que ponemos en la mesa ya son conocidas del archivo del blog. Así que prometo buscar y probar pronto nuevos platos en casa, para luego publicarlos con cierta garantía.

En esta ocasión, os presento a estas 40 croquetas de bacalao –ni una más ni una menos- que han salido con la ayuda de la thermomix, y que están preparadas para embarcar en el congelador. Allí pasarán una temporadita antes de ser consumidas por turnos. Voy a contar la odisea de su desarrollo.

Puse los siguientes ingredientes: 550 g de bacalao desmigado, 30 g de cebolla, 50 g de aceite de oliva virgen extra, 2 huevos duros, 200 g de harina, 500 g de leche, algo de nuez moscada y poca sal. Para el rebozado, huevos y pan rallado.

Detallo todas estas cantidades porque me he desviado un poco de las porciones indicadas en el libro de Thermomix, sobre todo en lo relativo a la cantidad de relleno, que he aumentado, (el bacalao en este caso), la harina, que he puesto un poco más; he disminuido el 30% de la cantidad de leche (semidesnatada), y he eliminado la mantequilla, por hacer la receta más saludable y ligera.

Elaboración en el robot: Picar el bacalao, programando 4 segundos en velocidad 4. Retirar y reservar. Trocear los huevos duros durante 2 segundos a velocidad 4, sacar y reservar también. Verter en el vaso el aceite y la cebolla y programar 3 minutos, temperatura varoma, velocidad 3 y1/2. Añadir la harina y programar 1 minuto, 100º y velocidad 2 ½. A continuación, incorporar los ingredientes restantes menos el relleno y los huevos. Mezclar 10 segundos en velocidad 6, luego echar el relleno y programar 7 minutos, temperatura varoma, velocidad 2 ½. Cuando pare la máquina, dejar reposar unos minutos. Echar los huevos picados y mezclar con la espátula. Rectificar de sal. Sacar la masa y dejar enfriar unas horas.

Como el resultado ha sido muy bueno, entre otras cosas porque las croquetas se han podido liar muy bien, pues aporto estas indicaciones croqueteras.

Thermomix una gran aliada para hacer croquetas, entre otras cosas por su rapidez y porque con ella se ahorran cacharros. Y la bechamel le sale perfecta.

Estas croquetas –formadas, liadas con huevo y pan rallado y congeladas en varios lotes- se irán sacando a voluntad y servirán para una cena inesperada o como plato de acompañamiento, una vez fritas con aceite muy caliente y sin descongelar. Son de fondo de nevera, pero de elaboración casera, pues su composición está bajo nuestro control.

El bacalao desmigado lo he comprado en un sitio de confianza, y lo he tenido en agua unas 24-30 horas, siempre en nevera. Luego lo he escurrido bien, troceado y pasado por la thermomix para reducir un poco los trozos.

Hasta aquí la historia de estas cuarenta croquetas. La cocina de mi casa continúa su actividad diaria. Esta mañana también preparé unas lentejas (por ser lunes, claro), una ensaladilla rusa y un gazpacho.

Animo a todos a seguir cocinando a diario, aunque a veces comamos fuera debido a compromisos sociales o familiares.

Come en Casa.