Con esta entrada termino el recorrido por la villa de Rota, en el II Encuentro de Blogueros Rota: tierra, mar y viñas, organizado por el Ayuntamiento de la villa. Tras su taller de arranque, sus corrales de pesca y su centro de interpretación de la mayetería, quedaba el capítulo dedicado a la especialidad de los 15 blogueros que participamos en la jornada: la degustación de los platos más punteros del lugar, servidos con esmero y detalle por la organización del evento. Igualmente, hay que hacer referencia a una muestra de su pujante oferta hotelera, que convierte a Rota en un municipio turístico por derecho, y que fue el emblemático hotel Playa de la Luz.

Partiendo de la degustación del arranque roteño, que conté en otra entrada, la degustación siguió con quesos y embutidos de El Bucarito, un complejo agroalimentario de Rota, ubicado en una granja con una superficie de 17 Ha, que está recuperando y elaborando los productos más tradicionales en quesos, chacinas y otros artículos. Por cierto, tenemos pendiente la visita a esta explotación.

Siguió un plato de salmorejo con caballa marinada y aceite de jamón, por cortesía de Diverso Vinos y Tapas. Un plato riquísimo y fresco dónde el tomate roteño tenía gran protagonismo sin llegar a eclipsar al pescado.

Uno de los blogueros asistentes, Moisés, del blog El Fogón de Casa, trajo a la mesa picos y regañás de Las Cabezas de San Juan, riquísimos. Gracias, Moisés.

Y fuera de programa, apareció un plato sorpresa como es la berza roteña, hecha a base de alubias blancas, acelgas, apio, cebollas y su correspondiente pringá. Fue un plato de cuchara que no me hubiera gustado dejar de probar y que nos dejó una agradable sensación. La elaboración corrió a cargo de las editoras del flamante blog Aprendiendo a Cocinar.

Como es lógico, no podía quedarse atrás el icono gastronómico del lugar: el pescado a la roteña, un plato que une lo mejor de huerta y de mar, y que se ha convertido en un clásico de muchos restaurantes de la costa andaluza. Un día tengo que dedicarle una entrada a su elaboración, ya que no hay dos preparaciones iguales, en base a las proporciones de cada hortaliza. El pescado a la roteña salió de la cocina del Restaurante Badulaque.

Y como postre, un delicioso mousse de limón, elaborado también por las editoras del blog roteño Aprendiendo a Cocinar. Bodega El Gato puso la manzanilla embotellada para la ocasión, etiquetada como J. Martínez. Y para acompañar el postre, un delicioso Pedro Ximénez.

La jornada –como ya dije- finalizó con una visita al Hotel Playa de la Luz, abierto hace más de cuarenta años en la localidad y a pie de playa.  Nos atendió divinamente su directora, Sofía Le Clerk.  Su interior –patios, piscinas de agua dulce y salada, recepción- es de bella imagen y claridad, combinándose el blanco sobre sus fachadas con la vegetación decorativa. Todo ello lo convierten en un lugar atrayente para el turismo nacional –que lo ocupa en los meses de verano- y para el extranjero –alemanes sobre todo, que son sus clientes el resto del año;  y que, dada la estabilidad y profesionalidad de la plantilla, allí se sienten como en su propia casa. En la terraza chill-out el ambiente era especial, por su altura sobre el mar, la luminosa decoración y la música sugerente. El Restaurante del hotel se llama La Gaviota. Las habitaciones están dispuestas al patio con una terraza individual en planta baja. El hotel se sitúa sobre la playa de Puntalillo. En la terraza degustamos un cóctel especial con vino de Jerez.

Solo me queda agradecer no solo la invitación del Ayuntamiento y especialmente a Pilar Rodríguez Rubio por su esmerada atención con nosotros, sino también a todos aquellos que nos han mostrado Rota en todo su esplendor natural, así como a Sofía Le Clerk por sus detalles para el grupo de blogueros.

El potencial turístico de Rota está más que demostrado. Cualquiera puede enamorarse de esta ciudad.