“El Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías concede a la Cantina Amor a la Mexicana, el auténtico sabor de Méjico, por su valiosa participación en la realización de la degustación de comida mejicana y cata de tequila, para el homenaje a Jorge Reyes, músico michoacano universal. Huelva, noviembre de 2009”. Así reza la placa colocada en la puerta del vistoso local situado en el barrio del Arenal, calle López de Arenas, una bocacalle de Adriano. Allí fue el pasado domingo la inauguración oficial del restaurante “Amor a la Mexicana”, regentado por Pedro Ortiz y Manolo López. El primero abrió este establecimiento en el Aljarafe sevillano hace seis años. Ahora, se traslada a uno de los barrios más bellos de Sevilla, con un proyecto más ambicioso e igual de serio: no es un restaurante de comida rápida, sino un rincón de buen comer y beber para que los mejicanos que viven en España se encuentren como en su propia casa.

Un local dividido en dos, según sea comida o tapas o incluso degustaciones o catas, ofrece distintos ambientes, envueltos en una decoración de intensos colores y de objetos tradicionales mejicanos. La entrada está dedicada a los muertos con un juego de velas encendidas a todas las devociones populares de este país. Un rincón está dedicado a la revolución mexicana, con la foto de Benito Juárez (tatarabuelo de la mujer de Pedro Ortiz, Elisa Marcos Buch) y otras fotografías históricas. También el cine mexicano está representado con carteles de películas de Cantinflas (El Bolero de Raquel, Por mis pistolas….). Las ventanas del local son escaparates en dónde lucen toda clase de símbolos aztecas, traídos de tiendas de antigüedades. Indudablemente el local envuelve al visitante desde el principio, con el alegre optimismo de este país tan especial.

Todos los empleados de Amor a la Mexicana son de este país de origen y por supuesto también el Chef, Arturo. No hace falta hablar de la simpatía y carácter abierto de los mejicanos, con un sentido del humor tan cercano al nuestro. Por el establecimiento pasan habitualmente los toreros mejicanos, que en él encuentran sus comidas favoritas antes de su actuación en la plaza de toros de la Maestranza, muy cercana al local. También frecuentan el restaurante artistas, diplomáticos y turistas mejicanos. Amor a la Mexicana está considerado entre los 10 mejores restaurantes mejicanos de España, por la revista gastronómica GQ.

La cerveza Modelo en sus diferentes variedades -Especial, Negra y Pacífico-  es la bebida más frecuente en Amor a la Mexicana. También tienen los vinos blancos y tintos de la Baja California, con uva petit syrah y cabernet Sauvignon. La primera, fue traída por cierto desde la sierra norte de Sevilla a principios del siglo XX, y se aclimató perfectamente a la comarca mejicana.

El día de la inauguración disfrutamos de la música de un mariachi, que ambientó más aún el restaurante, ya de por sí lleno de gente, haciéndonos cantar a todos. Junto a la cerveza, degustamos un riquísimo cebiche, varias tortitas, un pollo con mole y una margarita (limón de Jamaica, tequila, zumo de tamarindo, todo granizado). Tengo que aprenderme los términos culinarios mejicanos de la carta: botana es el entrante; tacos son el segundo plato y comal, el guiso o el contenido de la olla. Tenemos que volver a comer o cenar aquí con más tranquilidad. El establecimiento abre todos los días.

La solvencia del restaurante Amor a la Mexicana está fuera de dudas, por cuanto ha sido invitado por El Corte Inglés a formar parte del rincón gastronómico que va a instalar en la última planta de su centro del Duque. Allí se instalará bajo la marca La Calaca, vinos y tequila.

Da gusto conocer proyectos como éstos, serios, hechos a conciencia, y con todo el respeto que merece un país que tanto ama a España. Méjico lindo y querido, tal como cantó el mariachi, exalta la amistad y las emociones, pero acompañadas de una gastronomía de calidad, hecha con oficio desde el principio hasta el final. Ésa es la vocación de Amor a la Mexicana.