¡Ya era hora! Por fín alguien se fija en mí, me hace alguna foto, habla de mi vida y mi trabajo… Y ha tenido que ser el blog Comeencasa, que está pendiente de todo….¿me reconocen? Soy el clásico papel de estraza, aunque formateado en cartucho, lo que me permite servir el producto con estilo y eficacia, casi como en origen. Aquí estoy atendiendo a unos boquerones fritos de categoría.

En mis orígenes soy un papel reciclado de pasta química, previamente cocido aunque muy poco. Soy resistente a desgarros, golpes y manchas de grasa. Soy basto y grueso y no me blanquean como al papel normal de escritura o como al dinero  de fuentes dudosas. No me confundáis con el de las bolsas de papel (kraft creo que les llaman), que son de color marrón.

Dicen que en el siglo XIX un empresario norteamericano me fabricaba con las vendas sacadas de las momias egipcias, hasta que hubo una epidemia por no sé qué bacteria, y entonces la gente pensó que era una maldición de los muertos y dejó de utilizarlas. Pero son cosas del pasado.

Como clásico cartucho que soy, trabajo en los mercados de abastos, fruterías, carnicerías y pescaderías, si bien en estas dos últimas secciones suelo llevar adherido una especie de film para proteger del agua o líquidos que suelten sus productos. Y a veces también llevo la marca del puesto o de la tienda.

Estoy orgulloso de mi trabajo y no soy muy amigo de las bandejas de envases que ofrecen los grandes centros comerciales. Ellos salen mucho más caros (bandejas de poliestireno o algo así) más el celofán que los envuelven…..y son peores para el medio ambiente; pero, claro, en esos sitios son totalmente imprescindibles por cumplimiento de normas de seguridad e higiene.

Tengo que añadir que soy producto de la habilidad del comerciante al enrollarme y al cerrarme en el pico, de modo que quede listo para guardar alimentos y que éstos no se salgan. Completito que soy, además de ser el mejor expositor de la mercancía fresca, de temporada y de cercanía. Mis hijos se llaman cartuchitos y se dedican sobre todo a los camarones.

Por ello, aún en el siglo XXI, sigo teniendo la misma función que hace años con las frutas, pues se encuentran muy a gusto dentro de mí. Yo las respeto y las mimo, las abrazo y las protejo. 

Y no quiero olvidar que también el sector innovador de la gastronomía (que hailo y mucho), cuenta conmigo: se está poniendo de moda el recuperar el pescao frito en el cartucho, como hace cincuenta años. Se han dado cuenta de que recojo y neutralizo como nadie las gotas de aceite del frito….porque soy un artista.

Y, recordar que también sirvo para quitar las manchas de cera en la ropa. En Sevilla, en semana santa, junto con la plancha caliente, limpio túnicas y guantes de nazareno…. Soy más apañao…..!!!!

Gracias, hoy me he sentido importante. Recordad que soy la solución más barata a las compras de artículos frescos o a granel….y quédense con mi cara. Soy un papel con mucha historia y un cartucho con mucho arte.

Solo animaros a practicar para hacer cartuchos, es muy divertido….