Fue personaje del año en 2011 aquí en este blog. Por entonces ya había demostrado de sobra su eficiencia, su utilidad y su sostenibilidad. Y ello le proporcionó una grn popularidad y simpatía allá por dónde iba pasando. Año y medio después, el carrito de la compra sigue estando en lo más alto de la actualidad. No hay mejor compañero de carga. Ahora presentamos el nuevo carrito llegado a la familia, el de mi hermana.

Soluciona el transporte terrestre, sin consumo de gasolina ni coste de billete de autobús o taxi, solo gasta zapatos, aunque a cambio ofrece múltiples beneficios para el corazón y previene el aumento de peso. Vamos, que es imprescindible en la compra diaria o semanal. Eso sí, hay que escoger el modelo más adecuado a nuestras costumbres y nuestra estatura. El de la imagen, por ejemplo, tiene un asa alta y es fácil de conducir, y además cuenta con un anexo con cierre de cremallera para colocar el pescado o la carne. Y tiene cuatro ruedas con guardabarros. Nada más aparecer, el carrito cae bien. 

Tengo que contar que en más de una ocasión me lo han pedido prestado para comprar en el mercado o en cualquier otro centro comercial. Es un instrumento sencillo, cómodo y agradecido, que nos permite llegar a casa sin dolor de espalda.

Este invento es compatible –una vez finalizadas las compras- con la parada reglamentaria para tomarte una cerveza con tapa. Es genial, por eso el carrito de la compra renueva su título de personaje del año en Comeencasa.

¡Viva el carrito!