Son un alimento compuesto por harina y agua. La harina se ha venido elaborando con sémola de grano duro, que procede de la misma variedad de trigo, el “cristalino durum del desierto”. Es el grano molido con cascarilla que da lugar a una harina de textura arenosa, bastante granulada y de color amarillento: la harina de sémola. Esta pasta así fabricada es de calidad superior, de color ámbar, áspera al tacto y resistente a las roturas. Las pastas hechas con otros tipos de harina son pálidas, blandas y no absorben el sabor de las salsas. Hay varios tipos de pastas:

Según el sistema de elaboración: a) Pasta seca, elaborada con sémola de trigo duro que se seca lentamente después de moldearla, permitiendo almacenarla durante 1 año. Lo normal es secarla industrialmente con temperaturas entre 40-60 grados durante 12 horas o de forma artesanal, con secados de 1-2 días. Y b) Pasta fresca: elaborada en casa o de forma artesanal, que se consume recién hecha. Su textura es blanda y necesita menos tiempo de cocción.

Según la composición de la pasta, se puede dividir en varias categorías: a) de Sémola o trigo duro, la más tradicional, con harina de sémola, agua y sal. b) Pasta integral; con sémola de trigo duro completo, es más rica en fibra, vitaminas y minerales. c) Pasta enriquecida, a las que se han incorporado diversos ingredientes. Pueden ser el huevo, con espinacas, tomate, trufas, tinta de calamar, etc. En Italia, también se clasifican en función de su forma o tamaño, o del tratamiento culinario que reciban.

Las pastas más populares son espaguetis, tallarines, fideos, macarrones, fusilli, lazos, caracoles, orechiette, agnolotti, ravioli, tortellini, lasaña y canelones.

La pasta es un alimento muy completo y saludable, es fuente importante de hidratos de carbono compuestos. También lleva proteínas, además de un bajo contenido en grasa. Posee vitaminas esenciales del grupo B y E.

-Sus hidratos de carbono compuestos aportan energía de liberación lenta, por lo que el nivel de glucosa en sangre sea progresivo ayudando a trabajar al hígado de forma adecuada.

-Su capacidad de bajar los niveles de colesterol, por sus bajos niveles de grasas.

-Su capacidad para ayudar a mantener el peso corporal en equilibrio, en cantidades adecuadas.

-Su contenido en fibra e hidratos de carbono ayuda a contrarrestar ciertos tipos de cáncer.

-En caso de diabetes ayuda a regular niveles de azúcar en la sangre, por contener almidones.

-Es muy asimilable, por lo que no se desechan los nutrientes por su digestibilidad.

-Es recomendable en personas hipertensas, por sus bajos niveles de sodio.

-En el caso de pasta integral, contiene un aporte mayor de fibra, siendo beneficioso para el tránsito intestinal y ayudando a combatir el estreñimiento.

 

 

 

Fuentes: curso de Cocina Sana, Sencilla y Sabrosa, Escuela de Hostelería de Sevilla.

             Cocina El País – pan y pasta. Año 2005.