Sigo intentando perder dos o tres kilos que estoy segura de que me sobran, aunque quienes me rodean no estén muy de acuerdo, pero creo que con algo menos de peso me sentiría mucho más cómoda, yo que estoy acostumbrada a no parar. Pero es más difícil de lo que creía, entre otras cosas porque pretendo adelgazarlos a base solo de comer, sin ayuda de preparados ni dietas restrictivas, es decir, mediante cocina pura; aunque eso sí, comiendo menos y con cierto sentido común. Llevo unos tres meses asistiendo a la consulta de una nutricionista del seguro médico, que me ha confeccionado una dieta de pocas calorías, ideal para los que tenemos un cierta edad y con la garantía de contener todos los nutrientes necesarios. Es comer para ir adelgazando poco a poco. Como los consejos son bastante sensatos, los enumero aquí por si a alguien sirve.

FRECUENCIA en la toma de alimentos: es aconsejable comer cada dos horas, lo que conlleva un desayuno, una toma a media mañana, el almuerzo, una merienda, una cena y una recena (antes de acostarnos). Es decir, seis veces al dia. De ese modo hacemos trabajar a nuestro organismo cada vez que recibe comida, con el consiguiente desgaste en esa labor. Es preferible comer poco y a menudo que mucho y en pocas veces.

RACIONES RECOMENDADAS: Esto es muy importante, pues está comprobado que comemos más de lo que necesitamos. Eso sí, la variedad de los alimentos es fundamental. Según las recomendaciones que he recibido, serían 120 g de carne blanca o pescado, 70 g de fiambres ligeros, 100 g de carne roja o pescado azul; 60-80 de huevo (uno como máximo cada vez), 70 g de legumbres (plato hondo raso), 50 g de patatas y 50 g de pan diarios. Una vez conseguido el adelgazamiento, estas raciones deben aumentar para una dieta de mantenimiento, pero de eso hablaremos otro día. Estamos hablando de una dieta adaptada a una mujer, que soy yo en este caso, y que ha pasado los cincuenta.

NO REPETIR: las proteínas ingeridas en almuerzo y cena deben ser distintas. Por ejemplo, si en el almuerzo tomamos carne, la cena debería contener huevo o pescado.

LAS VERDURAS: imprescindibles en cualquier dieta equilibrada y también para adelgazar, pero es conveniente alternar en estado crudo o cocinado en cada comida.

ENTREHORAS: Además de las comidas principales (desayuno, almuerzo y cena), las tomas intermedias podrían llevar por ejemplo yogur desnatado o fruta fresca o jamón cocido o pechuga de pavo, o incluso frutos secos como nueces.

COMPLEMENTOS: Hay que cocinar con poco aceite, evitando los fritos. Es importante limitar y cumplir con el peso de las raciones de los platos de proteínas. El pan del desayuno, cuatro dedos medidos como cantidad. Y la leche, desnatada. Según los entendidos, la grasa de la leche es lo que más engorda y con diferencia.

Según la nutricionista que tan sabiamente me está aconsejando, un zumo de naranja en el desayuno con unas gotas de buen aceite de oliva virgen extra es el mejor laxante. Tomad nota.

Y recordar a todos que deberíamos comer dos veces a la semana legumbres, tres veces carne de ave, dos veces pescado, pasta o arroz una y poca carne roja. No importa cenar a diario tortilla francesa (de un huevo por supuesto).

Estos son los consejos que estoy dispuesta a asumir. Todo sea por perder algo de peso.

Espero que os sean de utilidad.