Después de una noche larga y triste, solo queremos estar al lado de los que están sufriendo directamente las consecuencias del accidente de tren ocurrido ayer en Santiago de Compostela. Dada la cifra de fallecidos y de los que se encuentran en estado crítico, es fácil imaginar cuantos están pasando la peor de sus pesadillas. Hoy para ellos el tiempo se ha detenido: vacaciones, encuentro con amigos, ambiente festivo, alegría, diversión y relax…. hoy solo tienen dolor, lágrimas y ansiedad. Por ello, queremos  enviarles todo nuestro afecto en una jornada difícil de olvidar. ¡Ánimo Galicia!.