De pequeña, me enjuagaba con él la cabeza para quitar la espuma del champú y conseguir más brillo en el pelo. Además, es imprescindible para las vinagretas de nuestras patatas, gazpachos, o incluso para añadir al potaje de legumbres, consiguiendo así fijar el hierro, para que se absorba mejor. Pero además, en la página de Slow Food –sección de noticias- encontré este texto tan interesante, en relación con otras muchas utilidades del vinagre en la vida diaria. Han seleccionado diez usos, entre los que se encuentra el de detergente doméstico, eficaz contra mohos, bacterias y gérmenes, por su alto nivel de acidez.

1.- Limpiar el monitor del ordenador o las tv de pantalla plana, humedeciendo un paño de microfibra con una mezcla mitad agua destilada y mitad vinagre blanco. Se masajea delicadamente.

2.- Contra la cal de las cacerolas, vertiendo media taza de vinagre con agua, dejando que se distribuye sobre la superficie y dejándola durante una hora o una noche. Enjuagar bien después antes de usar el cacharro.

3.- Para la tubería obstruida, vertiendo dentro media taza de bicabornato de sosa, seguida de una taza de vinagre blanco. Dejar en reposo unos minutos y luego añadir agua caliente en el desagüe.

4.- Para las rayas en las ventanas, pulverizar vinagre blanco en un envase adecuado. Limpiar después con papel de periódico.

5.- Es tónico para la piel, mezclando una parte de vinagre de manzana con tres partes de agua filtrada. Conservar la mezcla en una botella de cristal, agitando y aplicando sobre el rostro con una bola de algodón, con el cutis limpio.

6.- El propio vinagre de manzana puede utilizarse eficazmente como loción para después del afeitado. Será suficiente en estado puro, calmando y protegiendo la piel.

7.- Contra el dolor de gargante, mezclando en un vaso de agua una cucharadita de vinagre con otra de miel.

8.- Elimina los olores domésticos. Para ello poner un vaso de vinagre de manzana en la nevera durante dos días.

9.- Remueve el pegamiento que han soltado las etiquetas adhesivas, simplemente restregando con un poco de vinagre. Y, por supuesto,

10. Cómo bálsamo para el cabello. Mezclar una parte de vinagre de manzana con tres de agua y usarlo como enjuague final tras el champú. El olor se irá una vez estén secos los cabellos.

Fuente: Slow Food