La experta gastrónoma Cristina Galiano dedica una entrada en su blog a la costumbre tan arraigada en muchos hogares de resolver a menudo la comida consumiendo filetes de carne de vacuno, – 4 ó 5 veces a la semana-, cuando está más que demostrado que este producto no es precisamente saludable. Parece que la carne ha sido siempre sinónimo de buena alimentación por su precio y por aquello de ser una gran fuente de proteínas…. Pero claro, también lleva grasas saturadas.  Y aquí se incluyen los filetes o chuletones de buey o de vaca o los de añojo.

También la bloguera y escritora hace referencia a los estudios realizados por la Unidad de Nutrición, Ambiente y Cáncer del Instituto Catalán de Oncología, a través de su jefe, Carlos Alberto González Svatetz. Concluyen estos informes que un exceso de consumo de carne se asocia a un mayor riesgo de diabetes, de enfermedad cardiovascular y de algunos tipos de cáncer (colon, estómago, esófago, etc.). Incluso se demostró que quienes consumen más carne eran las personas que menos se cuidaban (alcohol, falta de ejercicio físico, tabaco….).

Consumir más de 80 gramos diarios de carne roja supone riesgo de cáncer según los estudios citados, aunque ya se considera peligroso a partir de los 40 gramos diarios. Y las estadísticas indican que España se ha convertido en uno de los mayores consumidores de carne del mundo. Está claro que la ingesta de carne roja es un problema en España.

Pero estas advertencias no significan que haya que eliminar la carne de la dieta, sino solo limitar su consumo a los 70 gramos diarios, según indican los expertos. 

Hay que recordar que las proteínas podemos obtenerlas de otros alimentos con menos grasa saturada, como las carnes blancas: pollo, pavo, conejo, codornices, perdices, avestruz, etc…. De hecho, el cerdo –sobre todo piezas como el solomillo o la cinta de lomo- son más aconsejables, pues además se les puede quitar toda la grasa que llevan por fuera, y podrían figurar en el menú una vez a la semana o cada quine días. 

Tal como indica Cristina Galiano, consumir 4-5 filetes a la plancha a la semana supone una falta de planificación de los menús, por ser lo más rápido de preparar en la cocina. Una propuesta sería guisar esta carne con un buen sofrito de cebolla, puerro, zanahoria, judías verdes, pimientos, coliflor….etc., que al menos van a añadir otros nutrientes a la carne y ayudarán a equilibrar nuestra dieta. Y en cualquier caso ¿por qué no acudir a nuestros pescados?. Hay algunos que incluso son más baratos que la carne.

Con este artículo me viene a la memoria la dieta que teníamos en casa de pequeños: legumbres (lentejas, garbanzos…) guisos de pescado (papas con choco o pescadilla en blanco), arroz (con tomate, rico rico), pollo guisado, y un día a la semana un guiso de carne de ternera; todo ello junto a gazpachos, judías verdes, patatas aliñadas o huevos escalfados sobre verduras de temporada. Creo que para la renta de que disponíamos entonces y la menor información que había, comíamos bastante bien. Desde luego mi madre guisaba con cariño y pasaba tiempo en la cocina para tanta familia.

Hoy tenemos poco tiempo para cocinar, es cierto. Pero dada la importancia de comer bien y variado, teniendo lo que tenemos a nuestra disposición, está claro que habrá que organizarse de otra manera, planificando compras y elaboraciones y congelando potajes y guisos. Todo ello con el fin de tener nuestra comida preparada al llegar a casa, y no tener que recurrir al socorrido filete de ternera.